Ayudas directas a la compra de coches eléctricos y liberalizar el transporte, recetas para una movilidad verde

Liberalizar el transporte público para impulsarlo o dar ayudas directas a la compra de vehículos eléctricos, son algunas de las medidas propuestas por expertos para avanzar en la descarbonización del transporte y reducir las emisiones de la ciudades, que suponen el 70 % del total.

«La transición hacia una economía descarbonizada no es una opción, es una necesidad», tanto para el medio ambiente como por cuestiones de eficiencia e independencia energética, y «no podemos permitirnos el lujo de frenarla», según el consejero delegado de Iberdrola Energía España, David Martínez.

En cuestiones de movilidad, hay dos cosas fundamentales en las que pueden ayudar las instituciones: eliminar las barreras al despliegue de la red de puntos de recarga eléctrica y que las ayudas al vehículo eléctrico se den en el momento de la compra, ha defendido el ejecutivo durante su participación en una mesa redonda celebrada en el marco del congreso Global Mobility Call.

El vehículo eléctrico es cuatro veces más eficiente que uno de combustión y la red española tiene suficiente capacidad para dar cabida a la demanda adicional prevista que supondrá (1 % al año), ahora sólo falta acelerar su introducción en España, ha apuntado.

En este sentido, el consejero delegado de Smart España, Alberto Olivera, ha lamentado que mientras en Europa la tasa de penetración del vehículo electrificado es del 21 %, en España baja al 11 % y es evidente que se necesita ayudar «a dar el salto» a la gente que quiere cambiar.

«Toda transición necesita un empuje del regulador (…) que haya planes con ventajas reales por comprar un vehículo eléctrico», ha señalado Olivera, que ha pedido recuperar para los planes MOVES (de impulso a los vehículos alternativos) la filosofía de los antiguos planes PIVE, basados en ayudas directas a la compra para incrementar las ventas en tiempos de crisis económica.

Por su parte, el director general de la compañía de logística Difrimur, Juan Jesús Sánchez Serrano, ha pedido que se pongan en el mercado los modelos eléctricos que necesita el transporte de mercancías por carretera, así como que haya más puntos de recarga para poder cubrir las rutas.

«Lo importante es que las políticas sean neutras y que no arrimen el ascua a ningún tipo de energía (…) y que nos ayuden suavizando el coste de la transición», según Sánchez Serrano, que ha subrayado que el objetivo del sector es transportar mercancías de la manera más «invisible y económica» posible y que si descarbonizar «es más caro», eso repercutirá en el precio final de los productos.

El consejero delegado en Holanda de la empresa de transporte de viajeros Arriva, Anne Hettinga, ha lamentado también los tiempos de entrega de autobuses eléctricos, así como la falta de capacidad de «ciertos países» para asegurar su recarga.

Descarbonizar el transporte es una oportunidad para reducir las emisiones que no se puede perder y transformar las flotas de autobuses «es lo mejor que podemos hacer», según Hettinga, que ha pedido liberalizar los transportes públicos para hacerlos más atractivos y reducir el uso del vehículo privado.

La liberalización impulsaría la movilidad sostenible, pues obligaría a las empresas a competir y a dar lo mejor para ayudar a resolver la crisis climática.

«Si hay algún tema donde no existe mucha diferencia entre los diferentes partidos políticos es la apuesta por el transporte sostenible», ha opinado el consejero delegado de CAF España, Javier Martínez, que ha pedido al futuro Gobierno nacional, y a los de las comunidades autónomas, que más que nunca, lo sigan impulsando.

«El 70 % de las emisiones provienen de la ciudades y, por tanto, que nos movamos en transporte sostenible es fundamental» para reducir las emisiones globales, ha aseverado.