El Oceanogràfic de Valencia estudia la adaptación de animales marinos al cambio climático en Antártida

Un equipo de investigadores del Oceanogràfic de València ha viajado hasta las Islas Shetland del Sur, en Argentina, para participar en un estudio científico sobre la vida marina en la Antártida y la respuesta de varias especies frente al cambio climático.

El proyecto PICTA busca profundizar en el conocimiento de la alimentación y el estado de salud de cinco especies de pinnípedos antárticos: el elefante marino del sur (Mirounga leonina), la foca cangrejera (Lobodon carcinophaga), la foca de Weddell (Leptonychotes weddellii), el lobo marino antártico de dos pelos (Arctocephalus  gazella) y la foca leopardo (Hydrurga leptonyx).

Para este estudio, se analizan aspectos clave como la dieta, la condición física y las tendencias poblacionales a gran escala de estas especies, ha informado el acuario valenciano.

Durante febrero y hasta finales de marzo, Carlos Barros y Nacho Fayos, veterinario y cuidador de mamíferos marinos del Oceanogràfic, respectivamente, están colaborando con integrantes del programa de investigación de Mamíferos Marinos del Instituto Antártico Argentino durante la campaña antártica de verano.

El trabajo de campo se concentra en Zonas Antárticas Especialmente Protegidas (ZAEP N °132 “Península Potter”) de la isla 25 de Mayo, en el archipiélago de las Islas Shetland del Sur.

Liderado por el investigador Javier Negrete y respaldado por el Instituto Antártico Argentino, la Dirección Nacional del Antártico y el Comité Polar Español, se realizan tareas de observación del comportamiento social de estos animales, recolectan muestras, materiales óseos y se llevan a cabo censos poblacionales.

El Oceanogràfic como transmisor de conocimiento

El trabajo y la experiencia de los profesionales del Oceanogràfic con los animales en un centro tan controlado como el acuario de València hace posible realizar las labores veterinarias y de investigación con los animales que habitan en un entorno natural.

La labor del equipo del Oceanogràfic es identificar las enfermedades presentes y ausentes como la posible transmisión de la gripe aviar desde las aves silvestres a mamíferos marinos, con el objetivo de comprender cómo podrían influir en la dinámica poblacional.

Además, fijan algunos dispositivos satelitales en elefantes marinos para estudiar su comportamiento, el uso de su hábitat o los patrones de conducta y cuyo análisis puede proporcionar importantes datos a la comunidad científica para comprender la dinámica poblacional de estas especies y su posible respuesta al cambio climático.

Del mismo modo, el Oceanogràfic colabora en la investigación a través de la realización de censos poblacionales y registro de medidas corporales de los mamíferos marinos presentes en diferentes ubicaciones de estudio.

Gracias a la recolección de muestras de tejidos, también se puede obtener información valiosa sobre la salud y el bienestar de estas poblaciones y su adaptación a los cambios ambientales.

Paralelamente, a través de las biopsias, las heces y los restos de los animales encontrados sin vida en las playas, se analiza la posible concentración de elementos esenciales, metales pesados o la presencia de microplásticos, buscando, además, posibles nuevas amenazas que estén afectando a su bienestar.

La labor del Oceanogràfic en el estudio de especies y hábitats

El compromiso del Oceanogràfic y su Fundación con la investigación científica y la preservación del medio ambiente se refleja en este proyecto de la Antártida, como ya sucedió el pasado año a través del proyecto PERPANTAR para estudiar la respuesta de los pingüinos al cambio climático en el continente.

Con ello, el acuario valenciano reafirma así su posición como centro de investigación y conservación, y colaborador en estudios científicos que ayuden a la protección de especies y hábitats de todo el Planeta.

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