Grupos ecologistas presentan alegaciones al proyecto del almacén de residuos nucleares en Cofrentes

Ecologistas en Acción del País Valencià ha presentado ocho alegaciones al proyecto de almacén temporal individualizado (ATI-100) en la central nuclear de Cofrentes (Valencia) por considerar que estudio de impacto ambiental «carece del rigor exigible tratándose de residuos radiactivos».

Según ha informado esta ONG en un comunicado, Iberdrola, la empresa propietaria de la central, «pretende instalar un total de 85 nuevos contenedores de residuos radiactivos en el exterior de las instalaciones, con el consiguiente riesgo asociado».

Los ecologistas consideran que el estudio de impacto ambiental (EIA) no tiene en consideración los posibles impactos y situaciones adversas que supondrán este nuevo almacén temporal en el exterior de la central, como la inundabilidad, la vigilancia o la contaminación.

Respecto al riesgo de inundación, advierten sobre la cercanía de las grandes presas de Alarcón y Contreras, «que podrían afectar y comprometer seriamente la viabilidad de la central nuclear y su almacén de residuos».

Por otro lado, se percibe una «escasa vigilancia radiológica» en los planteamientos del proyecto presentado; una «nula información al público, pues en el estudio de impacto ambiental no se aportan datos», especialmente en lo relativo a «emisiones radiactivas constantes al entorno circundante y al medio ambiente durante un periodo previsto de más de seis décadas».

Además, se considera «imprescindible» la aportación de un estudio epidemiológico previo.

Finalmente, en relación a la biodiversidad y a las afecciones al medio ambiente, se alega que el estudio de impacto ambiental «no realiza ninguna evaluación profunda a la Red Natura 2000 donde se ubica el proyecto ATI-100», que también «entraña un nuevo peligro de contaminación de las aguas del Xúquer».

Por todos estos motivos, Ecologistas en Acción insiste en que «el próximo 2024 se cumplen 40 años del inicio de explotación de la central nuclear, por lo que la declaración de impacto ambiental debería ser negativa, rechazándose el proyecto en su totalidad».