Josep E. Pardo: «Las obras del puerto de Valencia no erosionarán las playas más de lo que están»

 ¿Cómo afectarán las nuevas obras del puerto de Valencia? El polémico proyecto de ampliación portuaria recién aprobado por el Consejo de Ministros con el rechazo de Sumar y grupos ecologistas no erosionará las playas más de lo que están porque no modificarán el perímetro exterior de la infraestructura, ha explicado el catedrático Josep E. Pardo.

Pese a las críticas ecologistas, el director del grupo de investigación de Cartografía Geoambiental y Teledetección de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) ha dicho en una entrevista con EFE que la ampliación del puerto afectará al interior de la infraestructura, porque será intradársenas y por tanto «el impacto sobre la playa no será mayor al que ya sufre» desde tiempo atrás.

El experto forma parte de la Comisión Científica de la Junta Rectora del Parque Natural de la Albufera, responsable de un reciente dictamen encargado para analizar el posible impacto de la ampliación del Puerto de Valencia, en donde se incluyen aportaciones de varios catedráticos y doctores expertos en costas con datos recientes de monitorización sistémica de la evolución de la línea de costa, que muestran además el papel erosivo de sucesivos temporales de gran magnitud.

El problema del aterramiento del puerto de Valencia fue sistémico durante el siglo XIX y se intentó resolver en su día alargando diques. Sin embargo, llegó un momento (probablemente hacia medios del siglo pasado) en el que penetraban tan mar adentro que la acción del oleaje ya no podía crear corriente longitudinal y por lo tanto la deriva litoral dejaba de ser funcional, según el dictamen.

Los diques portuarios, en tal momento, se habían convertido en «una trampa completa» para el transporte longitudinal. Esto supuso «un cambio radical» en las playas del sur, puesto que dejaban de recibir sedimentos debido a los efectos de los diques portuarios y, por el contrario, como las olas seguían rompiendo cerca, los sedimentos arenosos seguían marchando hacia el sur sin ser sustituidos por los que tenían que llegar del norte.

«Esto alteró de forma radical el balance sedimentario, que hizo que las playas del sur de la ciudad entraran en una fase regresiva».

La reciente monitorización sistemática de la evolución de la línea de costa desde 1984 a 2021 ha demostrado que todas las playas de la restinga han seguido una tendencia negativa, exacerbada con modificaciones portuarias de años previos como las de principios de la década de los noventa del siglo pasado.

Los datos avalan que el puerto de Valencia es el principal responsable de la erosión de las playas adyacentes y está afectando de «forma muy negativa» a la dinámica litoral -el conjunto de los mecanismos físicos que controlan el movimiento de sedimentos en la costa-, pero el problema no es nuevo, ha insistido el catedrático de Ingeniería Cartográfica.

El puerto de Valencia lo que está haciendo es interrumpir el flujo natural de sedimentos transportados por la corriente de deriva litoral y ha generado «una fuerte regresión» en las playas de la franja sur costera valenciana hasta Cullera (treinta kilómetros), ha explicado el experto.

«Se trata de la causa prioritaria de los problemas de erosión de la restinga, conformada por los depósitos de arena que cierran la Albufera de Valencia», ha añadido.

Dicha circunstancia, no obstante, es independiente a la modificación prevista del muelle y se manifiesta actualmente agravada por la reducción del suministro fluvial y el ascenso del nivel marino y el aumento de la frecuencia y magnitud de los temporales costeros asociados al calentamiento global, según el experto.

Otros factores que influyen en la dinámica litoral son las propias características de la playa, su funcionamiento, las condiciones meteorológicas, la orientación y origen de la misma, etcétera, según el experto.

A su juicio, uno de los aspectos que está todavía por ver del proyecto de ampliación del puerto de Valencia es cómo se efectuará la extracción de arena subacuática y de cómo afectaría a nivel ambiental dependiendo del procedimiento.

Ha advertido de que el proceso podría alterar la dinámica de las olas si se hiciera muy cerca de la costa, pero apenas tendría efectos «significativos» si se realizara finalmente a mucha profundidad.

De lo que no se dispone es de un abanico amplio de estudios científicos sobre la evolución de las comunidades de flora y fauna a largo plazo que permitan evaluar el impacto de la ampliación norte del puerto.

Ello obliga a aplicar el principio de precaución (por otro lado de obligada aplicación en evaluación de impactos sobre la Red Natura 2000) y al desarrollo de investigaciones para una evaluación correcta junto con el cumplimiento de la legislación ambiental.