La situación climática agrava la crisis agrícola con la pérdida de casi 2.000 hectáreas de cultivo

Según la encuesta Esyrce avanzada por la Conselleria de Agricultura al sector, las tierras de cultivo en la Comunitat Valenciana disminuyeron en 2023 con respecto al año anterior en 1.952 hectáreas, lo que supone una disminución del 0,3% respecto a 2022.

La superficie ocupada por la tierra arable en la Comunitat Valenciana disminuyó a causa principalmente de la reducción de cereales (-3.802 hectáreas), forrajeras (-1.908 Ha), cítricos (-1.737 Ha) y viña (-921 Ha).

Los cítricos y los frutales siguieron siendo los cultivos que más superficie ocuparon en el territorio valenciano, y los dos grupos representan la mitad del total de tierras de cultivo.

Las cifras oficiales también revelan que desde 2019 se ha producido un retroceso de las tierras de cultivo en la Comunitat Valenciana. Los descensos más acentuados se han registrado en cereales grano (-7.643 hectáreas), cítricos (-6.756 Ha) y viñedo (-3.808 Ha), mientras que el incremento más destacable es el relativo a los barbechos (+5.084 Ha).

AVA-ASAJA señala que las causas más significativas que explican esta nueva pérdida de tierras de cultivo son climáticas y económicas. Por un lado, los cereales y las forrajeras sucumbieron ante los graves efectos de la sequía y, de hecho, actualmente muchos agricultores valencianos tienen decidido no sembrar en 2024 hasta que haya una previsión clara de lluvias.

Por otro lado, para el conjunto de cultivos los problemas de rentabilidad se agravan por los desequilibrios dentro de la cadena de valor, la competencia desleal de terceros países y la estructura minifundista más presente en la Comunitat Valenciana.

Por ello, AVA-ASAJA exige que las administraciones designen a expertos para que investiguen los problemas que afectan a la agricultura y establezcan soluciones eficaces. Pide al Ministerio de Agricultura que se haga más fuerte en la Unión Europea para establecer reciprocidad en los acuerdos comerciales, de tal manera que las importaciones procedentes de países terceros cumplan las mismas normas de producción que los cultivos europeos.

En el ámbito autonómico, urge a adoptar las modificaciones que el nuevo gobierno valenciano ha anunciado en la Ley de Estructuras Agrarias con el objeto de agilizar la ampliación y modernización de las explotaciones.

Recuerda que el anterior gobierno del Botànic presentó al final de la legislatura un plan integral citrícola y pide que el nuevo Consell avance las medidas necesarias para reimpulsar el sector.

También insiste en medidas eficaces para combatir otros problemas como los daños de la fauna salvaje, los robos o la burocracia.