Luis Navarro: “Nuestros primeros clientes buscaban la sostenibilidad como clave de su supervivencia”

Desde 2012 Cubierta Solar ha ejecutado 310 instalaciones fotovoltaicas de autoconsumo, la mayoría en cubiertas de industrias o edificios de uso terciario. Son 105 Mw, a los que se suman otros 14Mw hora que almacenan las baterías instaladas. Es la energía que necesitan “26.250 hogares tipo, en el caso de las instalaciones y 3.500, en el de las baterías. Y están evitando la emisión de 18.000 toneladas de CO2 al año”, explica su cofundador y CEO, Luis Navarro en una entrevista con InfoSOS.

Esta empresa, con sede en Benidorm, comenzó con la energía fotovoltaica de autoconsumo siguiendo la estela de Centroeuropa. A su favor tenía el sol de España y un objetivo: “cubrir la necesidad de tener una energía más económica y más sostenible”, dice.

En 2015 se focalizó en los grandes consumidores como son “la industria manufacturera, papelera, el plástico, textil, metalurgia, agroalimentación o el turismo, que empezó en 2018, se paralizó en pandemia, y ha vuelto con fuerza”, asegura Navarro.

Los comienzos no fueron fáciles porque “el autoconsumo estaba prácticamente prohibido alegando motivos de seguridad y una serie de historias del oligopolio eléctrico tradicional porque sabían del potencial inmenso del autoconsumo y lo vieron como una amenaza”, afirma.

“Nuestros primeros clientes industriales en 2015 no lo hicieron por ahorro, porque salían unos retornos de nueve o diez años – hoy son tres años- pero sabían que, si querían diferenciarse de la competencia, sobre todo asiática, la sostenibilidad iba a ser su elemento diferenciador, como así ha sido, y la clave de su supervivencia”, recuerda.

Desde entonces se ha avanzado mucho “por el cambio climático, mayor conciencia y la demanda de productos y servicios más sostenibles”, explica. También “por el ahorro y porque tienes muchísimos años de beneficio, ya que la instalación tiene una vida útil de 30 años y la inversión se recupera muy, muy rápido”, señala el directivo.

Presente en toda España, Cubierta Solar prevé crecer por la demanda de baterías para almacenar energía que se utiliza en horas no solares – suya es la megabatería más grande de Europa que puso en la textil TexAthenea- y con el sistema de pago por uso.  En este modelo “el cliente ya no tiene que hacer ningún tipo de inversión porque la acometemos nosotros, además de encargarnos del seguro o el mantenimiento, y solo paga por los kilovatios que utiliza”, explica Luis Navarro. 

Para expandir este sistema prevé invertir 150 millones en los próximos cinco años, tras su alianza con el Fondo Italiano para la Eficiencia Energética, una empresa italiana que se ha hecho con la mayoría de Cubierta Solar tras desembolsar 16 millones en una ampliación de capital en julio. En 2022, la empresa fue reconocida como uno de los “10+10 Ejemplos de Negocio #PorElClima”, una iniciativa para impulsar el Acuerdo de París y la Agenda 2030 en la empresa española y en 2019 recibió el Premio Innovación de la Cámara de Alicante.

En la foto, Luis Navarro a la izquierda, recogiendo el premio a la Innovación de la Cámara de Comercio.

Artículo de Kati Ferrero

InfoSOS, por un mundo sostenible.