Teresa Ribera: «España tiene más del 70% del territorio en riesgo de pérdida de calidad de suelo por desertificación»

El cuidado del agua y la biodiversidad, la prevención de incendios forestales y la conservación del suelo, así como la lucha contra los impactos del cambio climático son las prioridades verdes del Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico (MITECO), ha explicado su responsable y vicepresidenta tercera del Gobierno, Teresa Ribera.

Ribera ha expuesto las líneas generales de la política de su departamento en la Comisión de Transición Ecológica del Senado en una comparecencia que es casi una despedida de la Cámara Alta tras su designación como cabeza de lista del Partido Socialista en las próximas elecciones europeas de junio y en la que ha señalado que, desde 2018, su departamento ha podido desarrollar «grandes marcos estratégicos» para las cuestiones relacionadas con medioambiente y energía.

Entre estos marcos destacan los del agua -con una planificación del tercer ciclo en la que se incorporan los escenarios climáticos y todas las medidas que la acompañan-, la biodiversidad -con las estrategias nacionales de protección de la biodiversidad y del patrimonio natural-, el océano, el impulso a la economía circular, la sequía o los incendios forestales.

Ribera ha recordado además la dotación de medios humanos y recursos para la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) así como la creación del Observatorio de Salud y Cambio Climático, que cuenta ya con un primer mandato, como herramientas para estudiar los impactos climáticos más significativos.

En el caso concreto del agua, el objetivo es garantizar el abastecimiento para consumo humano y para los sectores económicos, así como salvaguardar su «gran incidencia ambiental en los ecosistemas, en la garantía de calidad de suelo y prevención de incendios».

Las lluvias de septiembre pasado, junto con las de las últimas semanas, «han permitido superar un primer momento crítico, pero no debemos bajar la guardia», ha advertido, puesto que la reserva hídrica se encuentra al 65,9 %, pero con una distribución desigual en el territorio, lo que ha llevado a «ponernos a disposición de las administraciones» que necesitaran medidas extraordinarias como Cataluña y Andalucía.

De ahí la importancia de la planificación hidrológica del tercer ciclo aprobada en el primer trimestre de 2023 que suma más de 6.000 medidas, con una inversión cercana a los 23.000 millones de euros hasta 2027, e integra los planes de sequía e inundación, la digitalización del ciclo del agua, los programas de saneamiento y depuración o las infraestructuras previstas en cada una de las cuentas.

Esta estrategia estima duplicar los recursos procedentes de la reutilización y la desalación en combinación con el empleo de energías renovables para garantizar una reducción de costes; además y en línea con lo pedido por la UE, el MITECO aspira a restaurar y reconectar 3.000 km de ríos antes de 2030, así como adoptar medidas para evitar la sobreexplotación y contaminación de los acuíferos, tal y como prevé la Directiva Marco del Agua

En relación a la biodiversidad y protección de ecosistemas, Ribera ha constatado «un deterioro» ante el cual «debemos garantizar su supervivencia y su restauración», lo que incluye alcanzar la protección del 30 % del territorio terrestre y marino antes del 2030.

Unas cifras que «están sobradamente cumplidas», según Ribera, en el caso de las de los ecosistemas terrestres ya que el 37 % del territorio nacional cuenta con alguna figura de protección, si bien en el caso de los marinos aún está en 21 %, por lo que aún «se necesita un esfuerzo adicional».

En relación con la diversidad biológica en las zonas marinas, los compromisos internacionales «nos obligan a la protección de nuestros ecosistemas marinos» luchando contra la contaminación, especialmente por plásticos.

El MITECO trabaja también en completar los registros que permitan hacer un seguimiento de los recursos genéticos teniendo en cuenta la taxonomía de las especies que viven en España e impulsando las herramientas para garantizar una buena gestión de sus hábitats y en ese sentido «debemos conseguir aprobar un Plan Nacional de Restauración de ecosistemas» en línea con el Reglamento comunitario.

Asimismo, se ha aprobado el Plan Estratégico de Humedales, con prioridad para el Mar Menor, Doñana, Delta del Ebro, la Albufera y las Tablas de Daimiel.

Ribera ha recordado que España «tiene más del 70 % del territorio en riesgo de pérdida de calidad de suelo, por la desertificación», lo que hace «imprescindible» avanzar en otro de los marcos estratégicos aprobados la legislatura pasada: la Estrategia nacional de lucha contra la desertificación, lo que incluye un inventario nacional de salud de los suelos, siguiendo los criterios del Comité Nacional de Lucha contra la Desertificación.

En cuanto a los incendios forestales, aunque ha recordado que es competencia de las CCAA, también ha subrayado el apoyo del Estado mediante brigadas, medidas y medios aéreos adicionales, así como la intención de seguir reforzando estas herramientas, como sucedió con el acuerdo firmado hace unos días con el Ministerio de Defensa para la renovación y mejora de la flota nacional de aviones anfibios.

Una de las tareas programadas en este segundo semestre 2024 es incorporar en la legislación nacional la transposición del reglamento para la garantía de comercialización de productos libres de deforestaciones; también, potenciar la economía circular, para la que se ha aprobado un PERTE que cuenta con fondos de recuperación.

En relación a la agenda urbana, ha constatado el aumento de interés por las ciudades en la lucha contra las islas de calor, la contaminación urbana y el ruido, además de la mejora de la calidad del aire, con el fomento de espacios verdes.

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