Teresa Ribera: «Han tenido que pasar 30 años para poner el foco en un mundo sin energías fósiles»

La ministra española de Transición Ecológica, Teresa Ribera, celebró el acuerdo adoptado en la COP28 de Dubái, donde destacó que “han tenido que pasar más de 30 años”, desde la cumbre de Río, para “poner el foco en un mundo más allá de los combustibles fósiles”.

Tres décadas han llevado al planeta, agregó, a “iniciar un nuevo debate sobre la financiación a prueba del clima, para subir el listón de la adaptación sobre una base cooperativa, para responder a las legítimas demandas de los países más vulnerables de que se pongan en marcha mecanismos para hacer frente a las pérdidas y los daños causados por el cambio climático”.

La ministra, quien intervino en el plenario de la cumbre del clima de Dubái en representación del Consejo de la UE, del que España tiene ahora la presidencia, aseveró después a los medios que “es muy importante que hayamos conseguido que el Acuerdo de París funcione y que el multilateralismo sea el mejor instrumento con el que podemos contar para hacer frente a los retos globales”.

“El mundo necesita abandonar los combustibles fósiles y proporcionar seguridad energética a todos con otros medios”, aseveró Ribera, y destacó que hay elementos que a los europeos les hubiera gustado ver en el texto, pero hay muchos otros “en los que identificamos las huellas europeas”.

Por ejemplo, la demanda de triplicar la renovación energética, duplicar la eficiencia energética, y trabajar con tecnologías de mitigación -como las de captura y almacenamiento de carbono- sólo en aquellos sectores más difíciles de descarbonizar.

También se refirió a la “garantía de que las pérdidas y los daños cuenten con la respuesta de la comunidad internacional”, esa respuesta que los países apoyaron en la cumbre de Sharm el Sheij, en noviembre de 2022, y que desde esta cumbre ya está en marcha.

Además, Ribera subrayó la apuesta europea por que la adaptación suba “el listón” y garantice que los sistemas de alerta temprana estén disponibles para todos en 2027, así como por duplicar el dinero que se destine a adaptación, y por “pasar de los miles de millones a los billones garantizando que todos los flujos financieros sean cada vez más a prueba de clima”.