Un gigantesco dibujo en la nieve de Greenpeace protesta contra las ideas del Foro de Davos

Un gigantesco dibujo del tamaño de dos campos de fútbol en los Alpes suizos ha sido la forma elegida este año por la organización medioambiental Greenpeace para protestar contra el Foro de Davos que se celebra esta semana, y que según ellos pregona ideas de crecimiento económico por encima de todo lo demás.

Es por ello que el dibujo, con aspecto de rosa de los vientos, creado por el artista británico Simon Beck y en el que puede verse el nombre-logotipo de la ONG, muestra también en grandes letras el lema en inglés «Life Over Growth», indicando que la vida debe estar por encima del crecimiento económico.

El dibujo, elaborado el domingo 14 pero que fue «presentado en sociedad» por Greenpeace, puede admirarse a 2.000 metros de altura en la meseta de Dreibundenstein, en el cantón suizo de Grisones, el mismo en el que esta semana líderes políticos, económicos y empresariales de todo el mundo se dan cita en Davos.

La reunión organizada por el Foro Económico Mundial (WEF) «es sinónimo de economía a expensas del medio ambiente y de mayores desigualdades en el mundo», afirmó Greenpeace en un comunicado donde dijo que con su actuación protesta «contra una obsesión por el crecimiento que conduce al planeta al borde del abismo».

«El mundo industrializado depende de la explotación de la naturaleza y de un crecimiento económico sin descanso, pero en un planeta finito no puede haber crecimiento infinito. El mundo está enfermo por esa obsesión», aseguró la organización ecologista.

«Algunos sectores económicos, como el de las energías renovables, la agricultura regenerativa, la salud o la economía circular, sí deben seguir creciendo, pero por contra numerosos sectores como el de la extracción de recursos primarios o los modelos de economía lineal han de contraerse», comentó al respecto la experta en cambios socioeconómicos de Greenpeace Agnes Jezler, en declaraciones a EFE.

«Para economías como la de Suiza, que consumen más recursos naturales de lo que les correspondería, eso puede implicar una reducción del crecimiento, pero lo importante es estar protegidos de forma equitativa en caso de que así ocurra», analizó.

Uno de los sectores que según los expertos medioambientales debe rápidamente decrecer es el de los combustibles fósiles, acusado de ser el principal causante del cambio climático, por lo que muchos países prometieron una progresiva reducción en la explotación de estas energías en la reciente cumbre COP28 de Dubái.

«Los gobiernos deben modificar urgentemente sus sistemas energéticos, desarrollando masivamente la producción de energías renovables y controlando el consumo de energía a través de medidas de eficacia energética y de sobriedad», opinó Jezler.

Dirigentes políticos y económicos quieren responder a esta oposición en Davos con la idea de «crecimiento verde», modelos que sigan generando aumentos de la economía y de los empleos disociando esto del impacto medioambiental, algo ante lo que Greenpeace mira con escepticismo.