Uralde (Alianza Verde) pide rehabilitar el ecologismo político «debilitado» tras el ciclo electoral

El coordinador de Alianza Verde, Juantxo López de Uralde, ha urgido al ecologismo político a «recobrar» el protagonismo perdido tras el ciclo electoral del que, a todas luces, ha salido «debilitado».

Durante la celebración de su asamblea extraordinaria, el partido verde ha apostado por una hoja de ruta para los próximos meses, una vez despejada la investidura de Pedro Sánchez, y con el «horizonte de una legislatura compleja y un ecologismo debilitado».

Para Uralde, es necesario trabajar sin ataduras, para «tejer alianzas» con aquellas fuerzas que compartan nuestros objetivos y respeten lo que representamos» y ha observado que, a día de hoy, «no hay diputados netamente ecologistas en el Congreso, y el acuerdo entre PSOE y Sumar tampoco es ambicioso en materia ecológica».

Parece como si se hubiera renunciado a ocupar el espacio verde, «que tanto nos costó alcanzar en estos años”, han señalado desde la formación ecologista.

Desde Alianza Verde no renuncian a seguir impulsando las políticas verdes y han incidido en que estos «tiempos inciertos» pueden ser «una buena oportunidad para empoderarnos y ganar más presencia social y política desde la plena soberanía sabiendo que necesitamos fuerzas aliadas y que la pluralidad no se discute».

Juantxo López de Uralde, ex-presidente de la Comisión en el Congreso para la Transición Ecológica y tras varios años como diputado -aunque en esta legislatura no repite-, ha pedido «acertar» con los compañeros de viaje y con la forma de relación para alcanzar un objetivo fundamental: «El ecologismo político se debe configurar como eje básico de la transformación social, económica y política».

En el marco de la cumbre climática (COP28) que se celebra en Dubái, y a propuesta de Uralde, se ha aprobado una resolución para poner fecha final al uso de combustibles fósiles, acelerar los objetivos de reducción de las emisiones marcados por el IPCC, dar pasos definitivos en la financiación de políticas climáticas, y crear un objetivo global en materia de adaptación.

Asimismo, la asamblea también ha dado el visto bueno a tres resoluciones en el ámbito medioambiental relativas a la renaturalización de espacios urbanos y conservación de entornos naturales, sobre políticas de arbolado y sobre la gestión responsable del agua.