
La Unió Llauradora ha informado de que el sistema europeo de alertas en alimentos RASFF ha detectado durante este año 596 rechazos de productos hortofrutícolas de terceros países -con materias activas no autorizadas en la UE o por superar los Límites Máximos de Residuos permitidos-, 157 más que en 2023, un 36 %.
Estos datos, denuncia La Unió en un comunicado, demuestran «un aumento progresivo en un contexto además de reducción de los productos fitosanitarios en la UE».
Precisa que 91 alertas se han producido en cítricos y 97 se han dado en la materia activa ‘clorpirifos’, cuyo uso está prohibido en la Unión Europea.
Los dos países con mayores rechazos en frontera son Turquía, con 183 detecciones, y Egipto, con 68, que suponen un incremento del 16 y 10 % respectivamente sobre el pasado año.
Ante estos datos, La Unió propone incrementar al 50 % el control de identidad y físico a las frutas y hortalizas de los países con mayor número de intercepciones, como son Turquía y Egipto, y para que resulten efectivos reclama que se amplíe el período de estas medidas a 12 meses.
En el caso de que durante cualquiera de los meses de este período se observara un incremento del 5 % de las alertas en algún producto, la organización plantea el cierre de las importaciones de estos países y de los productos agrícolas con restos de pesticidas no autorizados en la UE o que superen los LMR establecidos.
La Unió cree que la Comisión Europea debe concretar en hechos los anuncios que realiza y por tanto acelerar los trabajos para implantar las cláusulas espejo en el marco de la Estrategia de la Granja a la mesa.
Carles Peris, secretario general de La Unió, considera que «la UE no puede permanecer por más tiempo pasiva ante esta situación y debe garantizar que los productos agrícolas importados a disposición de los consumidores tengan los mismos estándares de producción que se les exige a los agricultores europeos».
Según Peris, «no puede ser que exista carta blanca para los terceros países a la hora de entrar con sus productos en los mercados europeos, mientras aquí nosotros hacemos esfuerzos en la reducción del uso de pesticidas que nos han provocado más dificultades para controlar las plagas y mayores costes productivos que debemos asumir».
La Unió Llauradora efectúa analíticas periódicas a los productos hortofrutícolas importados que se venden en los supermercados e hipermercados de la Comunitat Valenciana.
En las de este año ha observado que los establecimientos valencianos son mucho más tolerantes y permisivos con las materias activas de pesticidas en cítricos importados que los de otros países de la Unión Europea.
Así, informa de que, por ejemplo, el 88 % de los cítricos sudafricanos que se venden en supermercados españoles no se podrían vender en la mayoría de los supermercados europeos debido a sus normas más restrictivas de uso interno.
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