
La Unión Europea (UE) redujo sus emisiones netas de gases de efecto invernadero un 8 % en 2023 con respecto al año anterior, una tendencia que será necesario consolidar para lograr los objetivos climáticos en las próximas décadas, señaló este jueves en un informe la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA).
La bajada «significativa» en el uso del carbón, el impulso de las energías renovables y un menor consumo de energía son las principales causas de la caída, que supone un regreso a la tendencia anterior a los últimos dos años.
El informe destaca que las emisiones se redujeron a la mitad respecto a 2005 en el sector del suministro de energía, en más de un tercio en el industrial y alrededor del 30 % en la construcción, mientras que en el transporte y en la agricultura el progreso ha sido mucho menor.
El uso de energía primaria cayó un 19 % en las últimas dos décadas y el consumo energético final, un 11 %.
Las energías renovables suponen ahora el 24 % del consumo energético, cuando en 2005 representaban el 10 %.
El total de emisiones registrado en 2023 supone una caída del 37 % respecto a los niveles de referencia de 1990, cuando los objetivos de la UE apuntan a alcanzar una reducción del 55 % en 2030 y a lograr la neutralidad climática en 2050.
Las proyecciones de los 27 estados miembros prevén que en 2030 se reduzcan las emisiones un 43 %, aunque 22 de ellos planean otras adicionales que podrían aumentar la caída hasta el 49 %.
«Mantener el momento hacia la neutralidad climática requerirá políticas claras y predecibles más allá de 2030, sobre todo un acuerdo sobre el objetivo de reducción del 90 % en 2040 y una garantía de inversión suficiente para la economía de cero emisiones del futuro», señala la AEMA, organismo con sede en Copenhague.
España, entre los países donde más aumentaron las renovables
El estudio apunta que la reducción de emisiones varía de forma notable entre los países de la UE: mientras algunos como Lituania, Rumanía y Suecia las han recortado en más de un 70 % desde 1990, otros como Chipre o Irlanda las han aumentado.
Veintiuno de los veintisiete países miembros incrementaron su cuota de energías renovables en el último año, con Austria, Lituania y España al frente con una subida de al menos un 2 %.
En Croacia, Luxemburgo y Suecia, se produjo sin embargo una caída en torno al 2 % en el uso de renovables.
La AEMA advierte de que hay una gran brecha en los objetivos de consumo energético respecto a la eficiencia.
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