
Las alternativas sostenibles para el transporte terrestre de mercancías no son fáciles. Al camión eléctrico le queda todavía mucha tecnología por desarrollar y aún no es una solución para largas distancias. Otra opción para la transición hacia la sostenibilidad del sector es el Gas Natural Licuado (GNL) que, aunque está considerado como fósil, es más limpio que los combustibles tradicionales. Y esta ha sido la apuesta de Delgo Transporte, una empresa familiar de Massalfassar, constituida en 2007, que opera en el transporte nacional e internacional.
Su director general, Félix González, relata que fue a instancia de uno de sus clientes por lo que decidieron el cambio del gasoil por gas en 2018. “Nos daba un horizonte de renovación de flota de cinco años y, viendo que nos daban los números, intensificamos la apuesta y en ocho meses renovamos 80 camiones”. Hoy Delgo cuenta con una flota propia de 425 vehículos, de los que cerca del 50 % son propulsados a gas y el resto son vehículos Euro 6 de última generación.
Considera que en este momento no hay muchas opciones que sean realmente viables para la descarbonización del sector. “Con los camiones quedan pocas alternativas para que siga siendo rentable la flota. El camión eléctrico, hoy por hoy, es una utopía porque no está preparado para el gran tonelaje y todavía no puede sustituir al de gas y al de gasoil en el transporte de mercancías nacional e internacional. Incluso en el local es muy restrictivo. Igual en la última milla con camiones más pequeños que se asemejen más a furgonetas sí que le veo futuro a corto plazo, pero para grandes distancias se tiene que desarrollar mucho más. Además, las inversiones son millonarias y tampoco hay electrolineras que puedan dar continuidad a ese tipo de vehículo en el día a día”.
Por el contrario, el GLN, aun considerándose fósil, tiene ventajas respecto a otros combustibles fósiles. Ventajas como la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, puesto que produce menos emisiones de CO2 cuando se quema; así como una menor contaminación atmosférica al emitir menos óxidos de nitrógeno (NOx), óxidos de azufre (SOx) y partículas finas, por lo que contribuye también a una mejor calidad del aire. Económicamente, explica González, “el gasto final es equiparable al gasoil porque, si bien el combustible es más barato, la unidad de vehículo es más cara que un diésel”.
No obstante, insiste en que “donde también podemos hacer mucho es en la renovación continua de nuestras flotas. De los vehículos de hace diez años a los actuales igual estás reduciendo el porcentaje de consumo entre 10 y 12 litros por kilómetro. Eso es una barbaridad. Con los vehículos más eficientes ha desaparecido mucha emisión de CO2. Por eso, en Delgo Transporte apostamos por el GNL y la renovación constante de la flota”.
Esta doble actuación, unida a la colocación en 2021 de placas solares en sus instalaciones que les permiten el autoconsumo energético, ha logrado reducir sus emisiones de CO2 en un 5,64 % desde 2019 (en términos absolutos la reducción ha sido de 19 toneladas de CO2) y su inclusión en el registro de la huella de carbono en el Miteco. También les ha hecho merecedores recientemente de la distinción Lean&Green, un programa nacional y europeo para la descarbonización de la logística y que en España está liderado por AECOC, la asociación que integra a fabricantes y distribuidores nacionales y que reúne a más de 33.000 empresas asociadas a lo largo de toda la cadena de valor.
Además, en su compromiso por promover la sostenibilidad en su modelo de negocio, Delgo comunica a sus clientes cada tres meses la reducción de huella de carbono que han obtenido éstos derivada de sus servicios, buscando así que los más comprometidos se sumen poco a poco a un transporte más sostenible. “También muchos conductores nos buscan por este motivo. Les gusta sentir que, además de trabajar, están aportando algo para el planeta y para sus seres más queridos”, concluye Félix González.
InfoSOS, por un mundo sostenible.




