
Ubicado en el barrio de Ruzafa de Valencia, el restaurante 2 Estaciones se ha consolidado como uno de los templos gastronómicos más singulares de València. Capitaneado por Alberto Alonso y Mar Soler, este proyecto a cuatro manos combina técnica, sensibilidad y respeto absoluto por el producto de proximidad.
Su propuesta gira en torno a la estacionalidad, con una carta en constante evolución que pone en valor la huerta valenciana, los pescados del Mediterráneo y una cuidada selección de carnes y fermentados. Cocina contemporánea sin artificios, con alma y raíces, que reinterpreta el recetario tradicional desde una mirada creativa y sostenible.
Como definen ellos mismos Alberto Alonso, es el tronco del árbol.
Natural de Burgos, es tranquilo, inspirador y creativo. Le pierden los platos calientes, como los callos y las alubias. Quizá por ello su estación favorita es el invierno. Más allá de los fogones, puedes encontrarlo haciendo deporte o hablando de política. Entiende el cambio como una transformación, siempre, desde la reflexión.
Y es que Mar Soler es la alegría de la huerta. Entusiasta e inquieta, nació junto al mar de Gandía. Tal vez por ello la primavera y el verano sean sus dos estaciones preferidas. Añora cualquier plato casero, como el arroz al horno de su madre. Aunque su gran pasión es la gastronomía, vive muy próxima a sus raíces, al huerto familiar y a los animales. Cuando no está en cocina, practica deporte y sale por la ciudad. Entiende el cambio como la necesidad de expresión constante.
En InfoSOS nos citamos con Alberto Alonso en la calle Pintor Salvador Abril, en su restaurante, para que ahonde más en la filosofía de una cocina y una restauración comprometida con su entorno y la sostenibilidad. Una propuesta gastronómica repleta de calidad, pero que está comprometida con una sociedad que cada vez valora más una cocina de temporada, sostenible y ecológica.
Mar Soler, el otro 50% de 2 Estaciones, no ha podido venir por cuestiones personales, pero pese a la notable ausencia, nos sentamos a la mesa con Alberto Alonso para que nos cuente la historia de este establecimiento que se ha ganado el reconocimiento de la crítica gastronómica y una clientela muy fiel.
Alberto cuenta que 2 Estaciones es un proyecto muy personal. “El nombre ya dice mucho: somos dos, Mar y yo, y hay una doble lectura. Por un lado, están las estaciones físicas, no las de tren -ríe-, sino las geográficas: Mar es de Gandía y yo de Burgos, lo que nos da una mezcla entre lo mediterráneo y lo castellano, el norte. Por otro lado, el nombre también hace referencia a las estaciones del año, porque trabajamos con producto de temporada.”, apunta
“Un 80 % de la carta cambia con la estacionalidad. Hay platos fijos como la merluza o las ostras, porque hay clientes que vienen con ganas de eso y está bien tener algunas propuestas atemporales. Pero la base del proyecto es una cocina viva, cambiante, muy ligada al entorno y al producto próximo”.
Conocer las raíces para entender la cocina
«Para valorar bien una cocina, primero hay que entender de dónde viene. Nosotros partimos de la memoria, del producto local y de lo que ofrece la tierra y el mar en cada estación», explica Alberto Alonso. «Aunque lo que hacemos sea creativo o moderno, todo nace de conocer bien el entorno.»
Esta filosofía también ayuda a conectar con su público, especialmente el internacional. Alberto destaca la importancia de la clientela procedente de países como Bélgica, Países Bajos, Francia y Alemania. «Desde el principio vinieron muchos turistas belgas, que valoran mucho la variedad y la calidad de las verduras y las carnes que aquí tenemos, algo que en sus países no siempre encuentran.»
«A veces ellos vienen con esa ilusión de probar un producto bien tratado, un plato que refleje el territorio, y eso les sorprende y les encanta.»
La sostenibilidad y el papel de lo vegetal en la gastronomía actual
Ser parte de la guía We’re Smart Green Guide ha sido un reconocimiento muy valioso para el restaurante, que apuesta por una cocina consciente y sostenible. «Esta guía premia el compromiso con el producto proximidad, la temporada y, sobre todo, el protagonismo de lo vegetal. No es solo ofrecer un plato sin carne, sino una filosofía que respeta la tierra y a los trabajadores.»
Alberto señala que hoy en día hay cierta polarización alrededor de la cocina vegetal. «Hay mucho debate, incluso radicalismos. Nosotros siempre hemos tenido opciones vegetarianas, pero sin imposiciones ni dogmas. Lo importante es que esas opciones sean buenas, de temporada y tengan sentido.»
Más allá del kilómetro cero: sostenibilidad real
Aunque en 2 Estaciones trabajan con producto local, no creen que el kilómetro cero sea un fin absoluto. «A veces es mejor traer algo de fuera que sea sostenible y que permita la continuidad de un proyecto justo, que optar por un producto local que esté sobreexplotado o no sea de temporada.»
Alberto subraya que la verdadera sostenibilidad implica pensar en el futuro de quienes trabajan la tierra y el mar: «Que un joven quiera quedarse en el campo porque ve una oportunidad, eso es la sostenibilidad real.»
Artículo de Francisco Estellés.
InfoSOS, por un mundo sostenible.




