
Los consumidores «tienen que entender que son una pieza clave de la economía circular», ya que en última instancia «abren y cierran la cadena», ha explicado a EFE el secretario general de la Federación UNAE, Manuel Martín, durante la firma del convenio de colaboración para mejorar el reciclaje textil.
La sede de UNAE (Federación Unión Cívica Nacional de Consumidores y Amas del Hogar de España) ha acogido este lunes en Madrid la firma del convenio de colaboración del SCRAP (sistema colectivo de responsabilidad ampliada del productor) REVIS-TE con esta entidad así como con la Asociación Valenciana de Consumidores y Usuarios (AVACU), la Federación de Usuarios y Consumidores Independientes (FUCI) y la Unión de Consumidores de Andalucía (UCAUCE).
El convenio quiere impulsar la información y sensibilización sobre el consumo y la gestión de los residuos textiles, convirtiendo «conceptos complejos en pautas claras de consumo» y «facilitando que cada hogar sea parte activa en la solución del reto de los residuos textiles», ha indicado Martín.
Para ello, el documento contempla la elaboración de estudios y la promoción de actividades divulgativas y de difusión pública que mejoren el conocimiento, la implicación y la sensibilización de los consumidores en la gestión de estos desechos.
La firma pretende adelantarse además al Real Decreto de residuos de productos de textil y de calzado, una trasposición de la directiva europea 2025/1982, que está previsto sea aprobado por el Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico a finales de este mismo año.
La principal novedad que aportará este Real Decreto será la obligación de que las empresas «asuman la responsabilidad del cierre del ciclo textil», ha dicho a EFE el director general de REVIS-TE Juan Ramón Meléndez.
“Lo que necesitamos es que el ciudadano se dé cuenta de que la prenda no es un residuo» y por tanto «cuando ya ha decidido no volver a utilizarla, no debe tirarla a la basura, sino dejarla en los lugares adecuados”, en referencia a los contenedores específicos.
La nueva legislación prevé un aumento «considerable» en la reutilización, recogida y reciclaje de los residuos textiles, con la ciudadanía desempeñando «un papel central» a través del uso de un mayor número de estos contenedores para depositar la ropa usada.
El presidente de AVACU, Fernando Moner, ha añadido que las empresas buscan «un éxito inmediato» con un porcentaje de uso de esos nuevos contenedores que sea «muy alto desde el primer día» para de esta manera poder disminuir de manera significativa el impacto medioambiental de este tipo de residuos.




