Ana Mastral: “La hostelería de Benidorm tiene que ser prescriptora y marcar el  camino de una hostelería más cuidadosa con el medioambiente”

ECODES presentó recientemente, junto con Coca-Cola y la Asociación de Bares, Restaurantes y Cafeterías de Benidorm la iniciativa Hostelería #PorElClima. Ana Mastral es responsable de este proyecto contra el cambio climático, al que se acaban de adherir 143 establecimientos hosteleros de Benidorm.

La hostelería de Benidorm se suma a los más de 21.000 bares y restaurantes del país que participan ya de esta propuesta. ¿Qué significan estas cifras para el impacto real de las emisiones en gases de efecto invernadero y su huella ambiental en España?

Claro, estas cifras son establecimientos que efectivamente se han comprometido a poner en marcha medidas de sostenibilidad para reducir sus emisiones. Entonces, es el paso previo a lo que sería una medición de huella de carbono. Lo que hacemos nosotros es que a todos estos que se suman al proyecto, a estos 21.000, se les pregunta ya qué medidas, de las que nosotros hemos seleccionado como fundamentales en la reducción de huella de carbono, en la reducción de emisiones, de su actividad, son las que ellos ya cumplen, porque hay muchas que ya están puestas en marcha. Nosotros trabajamos en seis temas, que son ahorro de agua, eficiencia energética, movilidad sostenible, consumo responsable, la huella de carbono y la gestión de los residuos. Y de ahí las 56 acciones climáticas que nosotros hemos identificado dentro de cada tema, como por ejemplo en eficiencia energética, colocar luces LED o detectores de presencia o cambiar de electrodomésticos, a tecnologías más eficientes en agua, poner reductores de caudal… Hay algunas muy sencillas y otras más complejas y las tenemos clasificadas.

            En todo caso, cualquier establecimiento que entra, lo que hace es marcar primero lo que ya tiene y entonces es un autodiagnóstico que le está diciendo la ruta a seguir, le está diciendo en qué porcentaje está en cada uno de los temas, qué otras acciones puede plantearse dentro de su plan de negocio el meter esas mejoras. Teniendo en cuenta, además, que todas las mejoras que tienen que ver con ahorro de agua y eficiencia energética, lo son también en los consumos, con lo cual también baja la factura.

O sea, que son medidas que se implementan en todos los establecimientos, solo que ahora,  en Benidorm se han sumado de golpe estos más de 140.

Claro, pero en Benidorm lo que hemos hecho ha sido una campaña previa, o sea, en estas presentaciones no simplemente queremos animar a sumarse, que es lo que habitualmente se hace cuando se lanza un proyecto nuevo en un sitio, sino que nosotros hacemos un trabajo previo. Nosotros somos tres entidades las que trabajamos en este proyecto desde hace 10 años, y ECODES, Fundación Ecológica y Desarrollo, que es donde trabajo yo, aporta todo el conocimiento técnico y científico sobre los temas de cambio climático, pero nosotros no habíamos trabajado nunca con hostelería, entonces necesitábamos unos partners que realmente conocieran la red del sector, porque a nosotros no nos iban a hacer caso tampoco, y por eso funciona tan bien, porque cada uno aporta la experiencia que tiene en su sector.

¿Y de toda España por qué se ha escogido Benidorm precisamente? ¿Por ser la capital turística por excelencia?

Claro, nosotros vamos a zonas hosteleras, intentamos cubrir todo porque el proyecto es nacional, pero sí que efectivamente hay sitios donde el peso de la hostelería es muy importante y es muy simbólico. En este sentido, Benidorm, lo comentaba en la presentación, es un espacio turístico simbólico a nivel nacional y a nivel internacional. La hostelería de Benidorm tiene que ser no solamente describir lo que hace, sino también ser prescriptora, contar efectivamente lo que está haciendo y marcar efectivamente parte de ese camino de una hostelería más cuidadosa con el territorio, con el medioambiente, etc.

Y de ese mapa, de toda esa información que han aportado estos establecimientos, ¿qué conclusiones han sacado? ¿En qué flaquean y en qué van bien?

Te cuento primero en lo que van bien y luego lo que se puede mejorar. A mí me llamaron la atención tres temas que resalto del informe que hicimos a partir de la información que habíamos conseguido de estos establecimientos. Por un lado, lo que salía al 100% de los establecimientos es el tema de la gestión de los residuos. Es un tema fundamental tanto en la sostenibilidad como en reducción de emisiones. Lo tienen muy asumido, el 100% recicla el papel y el cartón, recicla el vidrio y recicla casi todo. Nosotros preguntamos por bombillas, por orgánica, por envases… Hacemos bastantes preguntas sobre cuántos materiales reciclan, si separan y reciclan, teniendo en cuenta que sabemos que genera un esfuerzo. Yo explicaba en la presentación que eso significa dos cosas. Por un lado, que hay una buena gestión interna de los negocios en cuanto a los temas de reciclaje, y que además había una conciencia de que había que separar y reciclar y que lo tenían muy asumido los hosteleros. Otro tema donde sobresalen en Benidorm es en consumo responsable, en este caso es la compra al proveedor local, la compra próxima. Quiere decir que tú estás poniendo por encima el comprar efectivamente, el apoyo al comercio local, al agricultor local también, al cuidado de la tierra y del territorio en el que estás, a la fijación de empresa y de personas allí, aportando efectivamente tu compra. Entonces estás poniendo esas ideas, esa propuesta de negocio, por encima de la cuenta de resultados de tu empresa, porque hay veces que exactamente no es tan barata una verdura o una fruta local como las que te venden traídas de sitios muy lejanos. Entonces, el hostelero de Benidorm está tomando decisiones que, en realidad, son totalmente de sostenibilidad, porque el comprar en proximidad quita sobreembalaje y quita las emisiones del transporte, que es en realidad en este momento el mayor emisor en España, el transporte.

            Y por último, el tercer gran bloque que también tiene números muy buenos porcentajes de cumplimiento, es la eficiencia energética. Que claro, esto cuando lo digo muchas veces parece que es lo normal, porque la eficiencia energética te hace ahorrar evidentemente en tu negocio. Pero también es verdad que esa decisión de negocio conlleva ahorros efectivamente de consumo, y por lo tanto ahorro de emisiones.

¿Y la parte entonces en la que flaquean?

Pues por ejemplo, un punto en el que pueden mejorar es en el uso de energía 100% renovable, que está poco extendido. Me parece que solo era un 6% de hosteleros los que nos dijeron que compraban energía de una comercializadora 100% renovable. Esto, por ejemplo, en cambio climático es fundamental, porque todo lo que sea reducir las emisiones de electricidad en el sector hostelero va a ser positivo siempre para reducir las emisiones del sector. Por lo tanto, uno de los consejos fundamentales y una de las vías que intentamos abrir es ese paso de comercializadoras con combustible fósil a pasarse a 100% renovables. También hay bastante conciencia del ahorro de agua en la zona, aunque sí que, por ejemplo, una mejora que se puede hacer es el no utilizar químicos en el agua; significa no contaminación, muchísimo menos trabajo luego de tener que hacer esa depuración otra vez para convertirla en agua de boca. O sea, hay otras opciones que ya están en el mercado y se pueden investigar.

Y un pequeño local de barrio, por ejemplo, como estos que estamos analizando en Benidorm, ¿cómo consigue transmitir este mensaje de sostenibilidad hacia el cliente que entra por la puerta?

Esto es una de las tareas de comunicación más complejas porque en realidad muchas veces están haciendo medidas como las que contamos de poner reductores de caudal, etcétera, pero no lo asocian a la reducción de emisiones. No lo asocian a una idea de sostenibilidad, solamente a la idea de ahorro económico. Incluso los temas que ahora están entrando mucho y cada vez más, unos por legislación, pero otros también porque quieren, como en el consumo responsable comprar reciclado. Por ejemplo, casi todas las servilletas que hay ahora en hostelería son recicladas, pero porque ya están al mismo precio. Entonces, una gran parte de la labor que hacemos cuando vamos a los establecimientos es decirles que esa decisión que están tomando no afecta solamente a su negocio, sino que afecta al territorio, que nos afecta al consumidor, que afecta al barrio donde están, a todo el territorio de alrededor. Entonces, hay muchísima labor por delante de mensaje por hacer. Todos los que se suman a Hostelería por el Clima tienen un perfil donde les indican esa ruta hacia la descarbonización. Pero yo no me dirijo a los 264.000 bares y cafeterías, sino a los que ya se preguntan, ¿y yo qué puedo hacer?

Y en este sentido, ¿se percibe que existe esa preocupación?

Muchísimo. Nosotros empezamos en 2017, que no había pasado todavía nada de lo que nos ha pasado luego. En 2017, cuando íbamos a los establecimientos a hablarles de cambio climático, te miraban como marcianos. La pandemia realmente cambió muchísimo la mentalidad. Nos preocuparon mucho más temas ambientales, aunque la pandemia no estaba relacionada directamente con el cambio climático, pero sí el que, efectivamente, si atacabas al medio ambiente, el medio ambiente te podía devolver algo terrible. Y luego han venido las olas de calor, en verano, terribles, las danas… Entonces la experiencia te hace abrirte. La gente que no vive tanto los efectos del cambio climático es más reacia, y yo que trabajo a nivel nacional y me recorro España hablando con hosteleros, lo veo.

Por último le iba a preguntar los retos para los próximos años…

Claro, hay una fase 2 que queremos trabajar en Benidorm más adelante. Nosotros tenemos un programa muy innovador, que es el programa de bonos climáticos, donde lo que hacemos es intervenir directamente en un establecimiento hostelero para reducir sus emisiones. Y lo hacemos calculando primero su huella de carbono y eso ya nos sitúa en qué toneladas está emitiendo y cuál es su fuente fundamental de emisión. Actuamos directamente sobre esa fuente de emisión con un bono en general de 1.000 euros. El hostelero no recibe los 1.000 euros, los gestionamos nosotros, pero de acuerdo con el establecimiento hostelero, evidentemente, para cambiar en general algo que reduzca su electricidad. A nivel nacional llevamos 250 bonos climáticos puestos en marcha que nos dan una información valiosísima, sobre todo de las emisiones de la hostelería, de los consumos… En Benidorm queremos hacerlo también, y al cabo de un año de que esa tecnología esté, volvemos a hacer otra huella de carbono, gratuita, y que nos diga si ese bono está funcionando, cómo y si ha reducido sus emisiones o no.

InfoSOS, por un mundo sostenible.