Alarma entre las organizaciones ecologistas por la «regresión medioambiental» con los pesticidas

La decisión del Gobierno francés de suspender su plan para reducir en un 50 % el uso de los pesticidas para 2030, anunciada entre las medidas para calmar las protestas del sector agrario, ha desatado duras críticas de las asociaciones ecologistas, que lo consideran una grave regresión medioambiental.

«No hay pausa en el colapso de la biodiversidad y la ciencia indica claramente que necesitamos reducir drásticamente el uso y la toxicidad de los pesticidas si esperamos ponerle fin», indicaron a EFE fuentes de la organización Pollinis, que junto a otras cuatro ongs forma el colectivo Justice pour le Vivant.

Las críticas se refieren a la suspensión del denominado plan ‘Ecophyto’, anunciada por el ministro de Agricultura francés, Marc Fesneau, y a la creación de un nuevo indicador para medir la dependencia de la agricultura francesa de los pesticidas.

«En conjunto, estos anuncios no abordan los problemas a los que se enfrentan los agricultores y van en contra de lo que hay que hacer para detener el colapso de la vida. La agricultura y la ecología no son incompatibles (…) No promover una agricultura respetuosa con la vida es una decisión política e ideológica», recalcó Pollinis.

Ningún plaguicida, además, podrá prohibirse en Francia hasta que la sustancia activa que contiene haya sido vetada a escala europea, mientras que hasta ahora era la agencia de seguridad sanitaria francesa Anses la que ejercía esa competencia sin esperar a una reglamentación comunitaria.

Son medidas «totalmente retrógradas que nos devuelven a 15 años atrás», denunció la asociación Générations Futures en un comunicado.

«Se trata de un grave error político, ya que si bien la cuestión de los ingresos agrarios es un problema real para muchos agricultores, no es sacrificando el medio ambiente y los recursos naturales como resolveremos este problema, sino todo lo contrario», argumentó Générations Futures, que anunció que emprenderá acciones legales para prohibir todo pesticida demostrado como inseguro.

Otra organización que ha manifestado en contra es la filial francesa de WWF, que ha asegurado que el Gobierno del presidente Emmanuel Macron se equivoca de combate.

«El anuncio de una puesta en pausa del plan ‘Ecophyto’ es una señal desastrosa para la protección del medioambiente y de la salud pública», señaló WWF Francia, según recogió el diario Le Monde.

A nivel político, las concesiones anunciadas por el Gobierno este jueves para aplacar el descontento del campo tampoco han sentado bien a la oposición de izquierdas y en particular a los ecologistas.

«El apoyo a los agricultores no puede hacerse en detrimento de la Sanidad pública», lamentó el diputado Julien Bayou en la red social X.

Bayour también criticó que, según él, el eslogan de 2022 de Macron de que su segundo mandato «será ecologista o no será» se haya convertido en un «Make pesticides great again» (Hagamos los pesticidas grandes de nuevo), en referencia al conocido lema de Donald Trump.

No sólo han generado malestar ecologista las medidas anunciadas en París para aplacar las protestas, que además de en Francia se han dado también en otros países de Europa como Bélgica, Alemania o España.

A nivel continental, organizaciones como Greenpeace han criticado algunas de las promesas realizadas desde Bruselas, como la de la moratoria a la obligación del barbecho para evitar la erosión del suelo.

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