Ana Belén Muñoz, responsable de Sostenibilidad de Inescop: “Hay empresas concienciadas, pero la legislación es la que manda”

El Instituto Tecnológico del Calzado Inescop, con sede en Elda (Alicante), ha constatado un aumento de las consultas de empresas en sostenibilidad empujadas por la concienciación y la legislación. También porque los residuos de la industria del calzado pueden convertirse en taburetes, suelos o materiales aislantes permitiendo su valorización y abriendo nuevas vías de negocio. “Abren la mente y ven otras posibilidades”, asegura la responsable de Sostenibilidad de Inescop, Ana Belén Muñoz, en una entrevista con InfoSOS.

Esta experta cree que “hay empresas concienciadas, pero la legislación es la que manda, o mandan los borradores – muchos europeos- que anuncian medidas futuras”, dice. El Instituto realizó 90 servicios desde el área de Sostenibilidad en 2023 para calcular la huella de carbono de organización o de producto o realizar diagnósticos ambientales, entre otros, mientras que el demostrador de reciclado de calzado, inaugurado en mayo de 2022, tuvo 121 visitas de empresas. 

Este demostrador mecánico genera a partir de un zapato completo fracciones de diferentes materiales para valorizar los residuos o aprovecharlos como materia prima en forma de carga o aglomerados. “Por ejemplo hay empresas que utilizan la piel para hacer paneles aislantes o textil para hacer paneles de insonorización”, explica Muñoz.

Un segundo demostrador químico, desarrollado en 2023, aplica tratamientos químicos a cada fracción para extraer materias primas que vuelven al proceso de producción. Un ejemplo, es el proyecto Dex-Linking 2, de desreticulado de espumas EVA para romper las cadenas de polímero y que este material se pueda volver a introducir como materia prima en un nuevo producto de EVA. 

El demostrador mecánico de I+D es uno de los hitos de Inescop y fue desarrollado junto al Instituto Tecnológico de Producto Infantil y Ocio Aiju, en Ibi, y la Asociación de Investigación de la Industria Textil Aitex, en Alcoy. “Los tres sectores comparten el problema de tener residuos multi composición con muchísima dificultad de reciclaje”, asegura la responsable de Sostenibilidad.

Con otros dos proyectos ampliaron las sinergias al sector de la automoción porque “tiene residuos similares al sector textil, calzado y juguete al utilizar plásticos, metales, textiles o espumas”, o el del habitat. “Con las fracciones de las suelas, con la parte polimérica, hemos hecho un suelo continuo que tiene diferentes durezas y es similar al de los parques infantiles, pero en vez de utilizar caucho de neumáticos hemos utilizado residuo del calzado”, explica. También han hecho “taburetes usando la parte polimérica y moldes”, añade sobre este último.

El demostrador ha despertado el interés de las gestoras de residuos y recicladores que tienen mucho material para reciclar, y de la industria del calzado que solicita estudios de circularidad sobre sus productos para ver qué fracciones se pueden obtener y valorizar. También obtienen información para aplicar el ecodiseño que es “pensar en el diseño de un producto para que tenga el menor impacto ambiental posible y una reciclabilidad más fácil cuando llegue al final de su vida útil”, dice Ana Belén Muñoz. Y ven “qué fracciones se pueden aprovechar y aplicar a la economía circular en su propia empresa o a través de sus proveedores”, añade.

Artículo de Kati Ferrero.

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