Arturo Andrés Jiménez: «Una casa passivhaus ahorra el 90 % del consumo en climatización”

Valencia acoge esta semana la 15ª Conferencia Española Passivhaus, el principal evento sobre edificación de consumo casi nulo y alto confort interior. Hemos hablado con el presidente de la Plataforma de Edificación Passivhaus (PEP), Arturo Andrés Jiménez, quien nos adelanta que la Comunidad Valenciana es la quinta autonomía con mayor superficie certificada según este estándar de construcción que favorece la sostenibilidad.

¿Qué claves definen una vivienda Passivhaus?

Passivhaus es un estándar de construcción que marca unas prestaciones de consumo de energía, de condiciones de confort interior y de salubridad. Y la filosofía del estándar es bajo consumo energético y condiciones de confort muy altas.

Por tanto, según este estándar, una vivienda passivhaus puede tener un consumo medio de entre 1 y 1’5 euros metro2/año en climatización. Es decir, una casa de 100 metros cuadrados va a consumir al año 150 euros para climatizarla. Comparados con los consumos habituales de un hogar, puede suponer una reducción del 90 %. Algo a tener muy en cuenta ya que, en cualquier vivienda, el mayor consumo energético es por la climatización.

En cuanto al confort, debe cumplir tres parámetros: una temperatura entre 20 y 25 grados durante todo el año, una humedad interior de entre el 40 y 60 % y, respecto a concentración de CO2/partes por millón, como máximo mil partes por millón. Todo eso sería una vivienda passivhaus.

¿Se construye mucho en España y, en particular, en la Comunidad Valenciana según este estándar? ¿En qué porcentajes nos encontramos?

En este momento tenemos contabilizados unos 360.000 metros cuadrados construidos en toda España, y la Comunidad Valenciana es la quinta, muy por delante ya de otras. En cuanto a tipología tenemos ya de todo. Es verdad que al principio -nuestra asociación tiene ya 15 años- se trataba más de particulares que conocían este estándar y apostaban por él para su vivienda, pero ahora ya hay todo tipo de edificación: viviendas unifamiliares, viviendas en bloque, edificios de oficinas, edificios públicos como guardarías, colegios o centros sociales.

Otra cosa es si comparamos con el total del parque edificado. Entonces la construcción es mínima, no llegamos ni a aparecer en porcentaje. Todavía hay mucho recorrido por delante.

En la inauguración de la conferencia, tanto el Ayuntamiento de Valencia como la Generalitat han anunciado la inclusión de criterios de sostenibilidad y eficiencia energética en los futuros concursos públicos. ¿Cuál es su valoración?

Llevamos mucho tiempo divulgando el estándar Passivhaus en todos los niveles: usuario, técnico y también a nivel de la administración pública. Siempre hemos dicho que esta última tiene que cumplir un papel ejemplarizante, es fundamental que sea la que marque el paso. Y lo es porque cuando la administración local, autonómica o nacional apuesta por el estándar, entonces el sector cambia. Es decir, puede haber una apuesta de una empresa privada que decida hacer todos sus bloques de viviendas en Passivhaus. Esa decisión puede llegar a impactar en el sector, pero cuando es la administración la que apuesta por el estándar, entonces es cuando realmente se marca la diferencia.

De un tiempo a esta parte está habiendo mucha regulación en materia medioambiental, ¿también en la edificación?

Sí, el código técnico se actualiza y la última vez fue en 2019. Entonces ya se incluyeron medidas que nosotros llevamos mucho tiempo recogiendo dentro de nuestros edificios. Por ejemplo, la hermeticidad. Hasta la última revisión ni aparecía. Ahora aparece ya el concepto y aparecen las condiciones de hermeticidad que tienen que cumplir los edificios. Es un punto de partida que entendemos que irá evolucionando y que cada vez llegará a acercarse más al estándar Passivhaus.

Solo en la ciudad de Valencia, un tercio del CO2 que se emite corresponde a los hogares. ¿Las viviendas fallan en eficiencia energética?

Sí. Edificios y viviendas son responsables del 30-40 % de las emisiones de CO2 y del consumo energético total del país. Tendemos a pensar en los vehículos y el tráfico, que también es importante, pero la vivienda tiene mucho porcentaje que debe revertir. El parque edificado en España es totalmente obsoleto, la mayor parte de las viviendas están construidas en una época en la que no había regulación en cuanto a eficiencia energética en los edificios, sin sistema de aislamiento y, en general, en unas condiciones que tienen mucho recorrido; de manera que con cualquier actuación que hagamos, van a mejorar muchísimo.