Ayudas de 646.750 euros para compensar a los apicultores por la pérdida de ingresos derivada de la sequía

La conselleria de Agricultura, Ganadería y Pesca ha convocado ayudas directas por un importe total de 646.750 euros para compensar a los apicultores valencianos por la situación climática de sequía y las consecuencias de la guerra en Ucrania.

Se trata de una medida extraordinaria de apoyo al sector, consistente en un único pago en función del número de colmenas, destinada a compensar a los titulares de explotaciones apícolas por la pérdida de ingresos derivada de la disminución de la producción por la falta de polinización y el incremento de los insumos.

Pueden solicitar las ayudas los apicultores que sean titulares de explotaciones inscritas en el Registro general de explotaciones ganaderas (REGA) con el tipo de explotación trashumante como sistema productivo, o tengan un censo mínimo de 150 colmenas.

La ayuda se otorga por titular conforme a las siguientes cuantías máximas por beneficiario atendiendo al tamaño de la explotación: De 150 a 450 colmenas: 825 euros; de 451 a 1.000 colmenas: 1.650 euros; y por encima de las 1.001 colmenas: 2.200 euros.

Los interesados tienen un plazo de 10 días hábiles a contar desde el día siguiente al de la publicación del extracto de la convocatoria en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana.

La base reguladora de las ayudas es el Real decreto ley 4/2023, de 11 de mayo, por el que se adoptan medidas urgentes en materia agraria y de aguas en respuesta a la sequía y al agravamiento de las condiciones del sector primario derivado del conflicto bélico en Ucrania y de las condiciones climatológicas, entre otras.

Bajo rendimiento por colmena

La situación de sequía y el conflicto bélico en Ucrania han agravado la situación que ya atravesaba la apicultura a lo largo de los últimos años, caracterizada por la problemática multifactorial que sufre por los bajos índices de rendimiento registrados por colmena.

Los niveles de producción siguen estancados o incluso en disminución respecto a años anteriores. Esto se debe principalmente a factores sanitarios, como la varroosis o a los efectos de una meteorología cambiante, con periodos de sequía y elevadas temperaturas o de lluvias torrenciales, que provocan una falta de alimento para las abejas, con la consecuente disminución de la producción de las colmenas.

A estos problemas productivos, se suma un fuerte desequilibrio por la entrada en España de gran cantidad de miel importada de terceros países a precios reducidos, por lo que desde la Conselleria de Agricultura. Ganadería y Pesca se insta al Ministerio de Agricultura a que refuerce los controles.