Bárbara Crespi (WWF): “El testamento solidario repercute en la transición energética, restauración de bosques y fomento de la agricultura extensiva”

Este sábado se celebra la Hora del Planeta, una iniciativa global de WWF que invita a individuos, empresas y gobiernos a apagar luces y aparatos eléctricos no esenciales durante una hora a las 20:30 horas. Es una forma de compromiso personal por el planeta, al igual que el testamento solidario a favor de esta organización ecologista. Bárbara Crespi, responsable de Herencias y Legados en WWF España, visitó hace unos días en Alicante a algunos de estos testadores solidarios.

¿Cómo surgió la iniciativa del testamento solidario y qué es lo que se puede legar en beneficio del planeta?

En 2007 nos agrupamos varias organizaciones pioneras en el tema de informar sobre la existencia del testamento solidario. Lo conformamos a través de la plataforma que hoy se llama Haztestamentosolidario. Nuestro objetivo con esta plataforma es sensibilizar de que es posible incluir a una o a varias ONG dentro de tu testamento. No es necesario dejarlo al 100%, es compatible con el legado a familiares y tampoco tiene que ser una gran suma de dinero. Puede ser incluso algo muy concreto, unas joyas, o una pieza de arte, etc. Hay gente que a lo mejor ha tenido que dejar de colaborar, por su situación económica, pero decide incluirnos en su testamento porque sabe que, el día de mañana, con la casa sí que va a poder contribuir a que podamos seguir haciendo proyectos.

¿Esta donación a organizaciones como WWF es reciente?

El testamento solidario existe desde tiempos inmemoriales. Al fin y al cabo, todo testamento tiene la legítima, que es la parte obligada para los familiares, y otra parte de libre disposición. Lo que vemos es que cada año hay mayor conocimiento y mayor interés. En el momento de la COVID, de hecho, hubo un repunte, porque nos acercó mucho a la fragilidad de la vida y nos hizo replantearnos que el testamento nunca está de más hacerlo. El primer testamento que recibimos es de 1997 y en 20 años se han materializado 29 testamentos, que han supuesto más de 3 millones 845.000 euros, destinados a diversos proyectos que llevamos a cabo para proteger la vida salvaje y conservar la naturaleza.

Es una tendencia en la Comunidad Valenciana ya consolidada…

La Comunidad Valenciana despunta en cuanto a solidaridad de personas que nos incluyen en el testamento. Vi que es un lugar en el que hay que pararse, hay mucha gente que realmente tiene una conciencia social, medioambiental, y es muy bueno invertir esfuerzos en el sentido de realizar visitas, como la que hice, de acercarme, hablar con las personas, porque una persona, cuando hace el testamento, no quiere decir que nos olvidemos de ella. De hecho, la persona puede cambiar el testamento cuando desee. Y, segundo, hacer testamento es un gesto de enorme confianza. Entonces, qué menos que informarles en detalle de los proyectos.

            Escuchas las historias de cada una de las personas y ves que son muy diferentes. Una de ellas ha visitado el mundo a lo largo de su vida, no tiene hijos, su familia sí que está muy concienciada medioambientalmente, y él quiere continuar con su legado hacia la naturaleza, pero cuando ya no esté. Entonces, no solamente nos ha incluido a nosotros, sino que ha incluido a Greenpeace y a otra organización que está en Reino Unido, donde él estuvo viviendo. Es tal la motivación, que también quiere ser voluntario. Otra persona con la que me reuní tenía un tema de salud mental, es hipersolidaria, ayuda en Torrevieja a todas las personas que no tienen transporte, las lleva al médico, ayuda a solucionar temas caseros, arreglos, etc. Esas personas ya son testadores.

De hecho, esta Comunidad ya se ha posicionado como tercera y crece la elección del testamento solidario.

Sí, la Comunidad Valenciana representa el 3,09 de todas las solicitudes, por detrás de Madrid y Cataluña. Valencia lidera el territorio y luego está Torrevieja. A fecha de hoy, en la Comunidad, de 18 testamentos hay ya 4 materializados y 15 personas que nos han comunicado que tienen intención de incluirnos en su testamento pero aún no lo han formalizado. Otras 49 han solicitado información.

Y, aparte del compromiso que demuestran, ¿cuál es el perfil de quienes dejan este legado de forma tan altruista?

Es una iniciativa fuertemente impulsada por mujeres, en casi un 63%, y por generaciones entre los 46 y 60 años, que suponen un 25% del total; va bajando a medida que la pirámide va envejeciendo, que son de 61 a 75 años, y luego ya representa como un 18-19%. Hay una tendencia que va repuntando poco a poco, que son las personas extranjeras con residencia en España, y yo lo veo muy claramente. El tema del medioambiente tiene una conciencia en las personas del norte de Europa un poco más arraigada. Muchas personas nos conocen en sus países de origen y al ver que estamos aquí presentes se ponen en contacto con nosotros. Es muy fácil conectar porque saben la urgencia y la importancia de la presión del medio ambiente. Generalmente, lo que más se lega es, o bien el genérico de los bienes, de todo, o bien la vivienda.

¿Y luego WWF cómo emplea esos bienes, a qué los destina?

El procedimiento siempre es la tasación. O sea, lo que se trata es siempre de convertirlos en dinero líquido para luego invertirlo en los proyectos. Por ejemplo, la conservación del lince, que trataba de sacar a esta especie del peligro de extinción, que pudiera vivir con normalidad, para lo cual hemos tenido que realizar muchísimo trabajo con la administración, con cazadores…, y luego hacer muchos pasos a nivel, porque una de las causas de su desaparición eran los atropellos, junto a la caza furtiva. Otro proyecto es Doñana, que tiene muchos frentes, desde el tema del uso ilegal del agua, hasta el de los humedales; también la defensa del lobo, que estamos afrontando desde un punto de vista legal, para que tenga protección. Con la transición energética, estamos trabajando con el Banco de España y con diferentes bancos en crear una especie de parámetros transparentes para ver si un fondo es sostenible o no, o con la gobernanza del agua. Estamos también haciendo restauraciones de bosques y mucho trabajo con la agricultura y la ganadería, fomentando que sean extensivas. Y a nivel político, por lo que denominamos la otra PAC, una política agraria común justa, que realmente sea sin pesticidas, extensiva, con el uso del agua responsable, local, etc.

            En la Comunidad Valenciana hemos hecho muchísimas restauraciones. Y también estamos trabajando para que haya unas prácticas positivas que ayuden contra los incendios. Una de las técnicas es un pastoreo organizado, de manera que el ganado puede ir no solamente quitando esas malas hierbas, sino también abonando. Es un trabajo titánico hablar con las diferentes fincas, localizarlas, que ya es muy difícil, y hacer un trabajo en armonía conjunto.

Este sábado es la hora del planeta y, de hecho, el testamento solidario es una forma de cuidar el planeta.

Sí, claro. Las personas que hacen testamento incluyendo a una o a varios ONG realizan un acto de enorme confianza, pero también de solidaridad. Muestran una conciencia social y medioambiental tremenda. Y la Hora del Planeta es la mayor campaña medioambiental que ha dado la vuelta al planeta, como una forma de visibilizar el poder social. Es decir, apagar 60 minutos la luz no tiene tanto poder como si lo haces en grupo. Venimos justamente a visibilizar el poder que tiene la sociedad si se une para el bien común. Hay dos grandes amenazas, como son el cambio climático y la pérdida de biodiversidad. Entonces, ya no es solamente apagar la luz, es consumir menos comida animal, mirar tu consumo, con qué lo haces, con quién lo haces… Son todas aquellas cosas que parece que individualmente no tienen ningún poder, pero si las hacemos en grupo, suponen un impacto muy fuerte.

InfoSOS, por un mundo sostenible.