Carlos Ledó (Veganic): “Los alimentos cultivados con biosoluciones son más saludables, un sabor más auténtico y un mayor valor nutricional”

Carlos Ledó Orriach es un ingeniero agrónomo y fundador de las empresas de biocontrol de plagas y enfermedades en cultivos agrícolas Idai Nature y Veganic Nature. Esta segunda compañía se define como una entidad que combina “la pasión por la naturaleza con nuestro fuerte compromiso de dejar un mundo mejor para nuestros hijos, asegurando eficiencia y rentabilidad en cada una de nuestras soluciones”. Ledó ha dedicado su trayectoria profesional a la seguridad alimentaria y de la población a través de la innovación en un sector tan tradicional e inmovilista como el agrícola.

A lo largo de los años, hemos sido testigos de un creciente interés por hacer frente a los desafíos medioambientales y garantizar un futuro sostenible para la agricultura. La iniciativa de Veganic surgió precisamente de esa necesidad: unir la productividad agrícola con prácticas más responsables con el medioambiente. En Veganic, nos dimos cuenta de que la agricultura puede ser rentable y al mismo tiempo respetuosa con el planeta. Por eso, trabajamos en un modelo de producción que utiliza técnicas orgánicas y sostenibles, sin sacrificar la eficiencia ni la calidad del producto. Nuestra misión es ofrecer a los consumidores productos agrícolas que no solo sean saludables, sino que también contribuyan a la preservación del entorno natural y fomenten un consumo responsable”, explica Ledó.

“El uso eficiente del agua – señala el ingeniero agrónomo – es uno de los grandes retos de la agricultura, especialmente al destinarse casi tres cuartos del agua dulce del planeta a este sector. En Veganic, creemos que la sostenibilidad no debe comprometer la calidad de los alimentos. Reducir el consumo de agua sin perder calidad es posible mediante tecnologías avanzadas como el riego por goteo y prácticas agrícolas como la agricultura regenerativa, que mejora la retención de agua en el suelo. Nuestro compromiso es liderar un nuevo modelo agrícola, uno en el que la tecnología avanzada y el poder regenerativo de la naturaleza se alineen. Cultivar de manera diferente significa allanar el camino para una agricultura sostenible que respete las necesidades actuales y conserve los recursos del mañana”.

Las biosoluciones son cada vez mejor vistas por los agricultores, por ello el CEO de Veganic considera que “están ganando cada vez más aceptación tanto entre los agricultores como entre los consumidores, gracias a sus beneficios en sostenibilidad y salud del suelo. Los consumidores se están volviendo más conscientes de la importancia de elegir productos cultivados de manera responsable, que no solo sean buenos para ellos, sino también para el medio ambiente”.

“En cuanto al costo, las biosoluciones pueden implicar un aumento en los costos de producción debido a la inversión en técnicas más específicas y productos más respetuosos con el entorno. Sin embargo, este aumento en el costo no se refleja solo en un precio más alto para el consumidor, sino en una mejora significativa de la calidad del producto. Los alimentos cultivados con biosoluciones son más saludables, con un sabor más auténtico y, a menudo, un mayor valor nutricional. Además, a largo plazo, el uso de estas soluciones puede generar beneficios económicos, como la reducción de la dependencia de productos químicos y una mayor sostenibilidad en las fincas”, añade Ledó.

La aplicación de sílice y cola de caballo en los cultivos

“La aplicación de sílice y cola de caballo en los cultivos es una práctica que beneficia tanto la salud de las plantas como la calidad del suelo. El silicio, el componente principal de la sílice, se absorbe por las raíces y se acumula en los tejidos de las plantas, especialmente en las paredes celulares, donde refuerza su estructura, haciéndola más rígida y resistente a daños mecánicos y patógenos. Actúa como una barrera física contra plagas y enfermedades, y estimula la producción de fitoalexinas para fortalecer la defensa de las plantas. Además, reduce el estrés oxidativo al activar sistemas antioxidantes, mejora la resistencia a condiciones adversas como la sequía, el calor y la salinidad, y optimiza la absorción de nutrientes esenciales, contribuyendo a una mayor salud y resistencia de las plantas”, explica el fundador de Veganic.

En este sentido Ledó añade que “la cola de caballo es una planta con propiedades regenerativas que se ha utilizado tradicionalmente como fertilizante y tratamiento natural. Es rica en silicio, potasio y antioxidantes, lo que ayuda a mejorar la resistencia de las plantas frente a enfermedades fúngicas y bacterianas, especialmente en los cultivos más vulnerables. También estimula el crecimiento de las raíces, favorece la retención de agua en el suelo y contribuye a la mejora de su estructura. En conjunto, tanto la sílice como la cola de caballo refuerzan la salud general de los cultivos, promueven una mayor productividad y reducen la necesidad de productos químicos, lo que va en línea con nuestra filosofía de producir de forma sostenible y respetuosa con el medioambiente”.

En la actualidad disponemos de unas herramientas tecnológicas y de conocimiento que eran impensables hace tan solo medio siglo, la innovación además parece acelerarse en los últimos años: “Las tecnologías actuales ya están transformando la agricultura, pero el futuro ofrece más oportunidades para hacerla más eficiente, sostenible y productiva. En el sector agrícola, se están desarrollando varias iniciativas a medio y largo plazo para reducir el uso de plaguicidas químicos convencionales y promover alternativas sostenibles. Estas iniciativas incluyen:

Primero, el uso de biopesticidas. Los biopesticidas son productos de origen natural utilizados para el control de plagas, enfermedades y malezas en los cultivos. Se derivan de organismos vivos, como bacterias, hongos, virus, extractos vegetales o compuestos derivados de microorganismos. A diferencia de los plaguicidas químicos, los biopesticidas son menos tóxicos, tienen un impacto ambiental reducido y están diseñados para atacar plagas específicas, minimizando el daño a otros organismos.

Además, se están desarrollando nuevas tecnologías avanzadas para el control biológico de plagas. Estas tecnologías incluyen el uso de depredadores naturales, parásitos y patógenos para controlar las poblaciones de plagas. Por ejemplo, el uso de hongos como Trichoderma spp. para controlar enfermedades de las plantas causadas por otros hongos, o el uso de bacterias como Bacillus thuringiensis (Bt) para producir proteínas tóxicas que afectan exclusivamente a insectos específicos.

Otra iniciativa clave es el desarrollo de nuevos productos a base de extractos vegetales. Estos productos, como los extractos vegetales y otros aceites esenciales, actúan como insecticidas, fungicidas y nematicidas naturales. Estos extractos no solo son eficaces en el control de plagas, sino que también son biodegradables y tienen un impacto ambiental mínimo.

Por último, se espera que el sector continúe invirtiendo en tecnologías innovadoras para la agricultura de precisión. Esto incluye el uso de drones y sensores de precisión para monitorear y gestionar las plagas de manera más eficiente, reduciendo la necesidad de aplicaciones generalizadas de plaguicidas y optimizando el uso de recursos.

La ‘Revolución de la Sostenibilidad’

En su empresa se valora la aportación, que desde su ámbito, se puede ofrecer a la sociedad. “Entendemos que la sostenibilidad no solo se trata de cuidar el medioambiente, sino también de mejorar la calidad de vida de las personas. Nuestra «Revolución de la Sostenibilidad» tiene como objetivo crear un equilibrio entre la producción agrícola, el bienestar humano y la preservación del planeta. Lo que hacemos en Veganic es aplicar prácticas agrícolas responsables que respeten el medio ambiente, como el uso de biosoluciones, la agricultura regenerativa y la tecnología de precisión. De esta manera, ofrecemos alimentos más saludables, con mayor valor nutricional y sin residuos químicos, lo que no solo beneficia al consumidor, sino también al entorno. Además, al promover un modelo de agricultura sostenible, ayudamos a crear un futuro más seguro para las nuevas generaciones”.

Artículo de Richard Escriche.

InfoSOS, por un mundo sostenible.