
Cristina Martí Barranco es la jefa de sección del Área de Medio Ambiente de la Universidad Politécnica de Valencia. La UPV ha recibido la distinción ‘Calculo, Reduzco, Compenso’ que otorga el Ministerio de Transición Ecológica y el Reto Demográfico por su gestión medioambiental. Además es la primera universidad española en obtener el sello EMAS por cumplir con el reglamento comunitario de Ecogestión y Ecoauditoría de la Unión Europea.
«El sello Calculo, Reduzco, Compenso, es un paso grande porque ya teníamos el reconocimiento de Calculo y Reduzco. Hay un objetivo claro para la UPV que es ir hacia la compensación y cumplir con el reto 2030. Lo importante era adquirir esta experiencia y como organización estar registrados como tal», explica Cristina Martí.
Desde el Ministerio de Transición Ecológica se ha anunciado un registro voluntario para empresas con el fin de que se sumen a este tipo de iniciativas sostenibles. En opinión de Martí «es bueno, nos viene muy bien para hacer nuestros cálculos sobre el alcance de las medidas. El hecho de que conozcamos los datos de nuestros proveedores de servicios y productos, y que éstos cada vez reduzcan su huella de carbono, ayudará a su vez a que nosotros hagamos lo mismo y reducir nuestro consumo. Si todos nos vamos concienciando logramos que muchos más aspectos sigan mejorando. Es complejo tener que reducir tu huella (de carbono), pero si nos sumamos todos es una buena noticia», aclara la docente universitaria.
Un compromiso decidido en la reducción del CO2
«Nosotros, lo que principalmente pretendemos, es la reducción de las emisiones de CO2. Al final para lograr ser neutros tendremos que compensar. Desde el punto de vista de la concienciación lo que tenemos que hacer es reducir la emisiones, la reducción de la huella en sí misma. La reducción sigue siendo complicada porque seguimos vinculados a unos refrigerantes, el uso del gas natural, otros combustibles… el cambio para reducir implica, en muchos casos, el cambio de unas instalaciones que requieren mucha inversión. Nos va a costar, pero este es el objetivo de la Universidad», indica Martí.
La concienciación y la apuesta del conjunto de la sociedad para la lucha contra el cambio climático debe ser decidida. «Es un hecho que ya lo notamos. La gente lo percibe, por ello vamos hacia esa concienciación pero queda mucho por hacer. No obstante cuando es necesario variar nuestros hábitos de vida y la forma en que actuamos en el día a día, resulta inevitable que se dé una resistencia al cambio. Aunque ya lo vayamos viendo como algo necesario, no siempre se pasa a la acción. Se están dando pasos en la dirección correcta, pero no lo deprisa que deberíamos. Aún así, soy optimista porque se va avanzando, aunque sea poco a poco».
En cuanto al debate sobre si la emergencia climática es un hecho científicamente demostrado, Cristina como parte del mundo académico que se dedica a medir su impacto se muestra tajante: «no hay ninguna duda, no hay que justificar lo que ya está justificado y probado». Por ello a la hora de crear leyes que favorezcan la transición ecológica se deben tener en cuenta sus implicaciones. «Hay casos en los que hay incluso demasiada legislación que puede provocar que no se esté informando bien. Hay mucha reglamentación que creo que la gente desconoce. Hay muchos aspectos que se han de dejar a la voluntariedad, pero en otros tienes que apoyarte en unas leyes con un proceso de unificación y sobre todo de simplificación para transmitir una idea muy clara que todo el mundo comprenda», matiza Martí.
Finalmente, Cristina Martí espera que la apuesta por la información verde se abra paso cada vez con más fuerza. «Me gustaría que los medios de comunicación cada día fueran más especializados y apoyaran el discurso contra el cambio climático porque son básicos para llegar a la población. Me da la sensación que a veces se podía transmitir mejor este concepto pues es un tema en el que es muy importante llegar a todo el mundo. Me da pena que esto pueda tener un color (político) u otro y que tengamos que discutir. Tenemos que aunar esfuerzos», concluye.
Artículo de Richard Escriche
InfoSOS, por un mundo sostenible.




