
Daniel Muñoz Martínez es el director general de Medi Natural en el área de Medi Ambient, Sostenibilitat i Emergència climàtica de l’Ajuntament de Gandia. Un municipio que afronta el complicado reto de ser muy importante en el sector turístico, cuya población casi triplica en verano, y a la vez tiene que cuidar de los aspectos medioambientales. “En estos momentos tenemos en marcha hasta tres grandes planes de sostenibilidad turística financiados por los fondos Next Generation. En ellos abordamos la transformación de los recursos turísticos para adaptarlos a las nuevas condiciones ambientales y climáticas. Cabe destacar las reformas de los distritos de la playa y el Grau de Gandia con obras relacionadas con la mejora de la movilidad y la recuperación de espacios para los peatones”.
“Los mayores ejemplos son la peatonalización del paseo marítimo y el entorno de la iglesia del Grau. Estos proyectos van acompañados de la incorporación de espacios verdes a modo de refugios climáticos. Otros ejemplos son la transformación de las grandes avenidas donde se reordena el tráfico y se crean alamedas y carriles bici segregados que logran conectar la ciudad con los distritos costeros. Por otra parte y dentro de los mismos planes de sostenibilidad turística se está restaurando el entorno de importantes recursos turísticos como el castillo de Bairén y el paraje natural municipal del Parpalló-Borrell para favorecer la acogida de visitantes. Estos proyectos tienen como objetivo diversificar la oferta turística a la vez que se restauran los elementos patrimoniales y los ecosistemas que los acogen. En concreto se realizan tareas de prevención de incendios y de conectividad ecológica y social entre los espacios naturales”, añade Muñoz.
La lucha contra la sequía
“En otros ámbitos estamos realizando importantes ajustes y reformas en nuestra contratas para mejorar la eficiencia en la gestión del ciclo integral del agua. Existen ejemplos evidentes en la creación de depósitos de tormentas en zonas con riesgo de inundación en la playa de Gandia y el Grau. También se acometen reformas en edificios municipales para mejorar la eficiencia energética mediante obras de impermeabilización e instalaciones fotovoltaicas. El objetivo final de todas estas estrategias es seguir siendo competitivos como destino turístico mediante la adaptación de las infraestructuras y el medio físico para mitigar los efectos del cambio climático y no condicionar los recursos naturales”, relata el responsable del medio natural gandiense.
Muñoz indica que desde su punto de vista, “en este punto hablo en nombre del grupo municipal de Compromís” que se trabaja en conciliar la actividad económica principal con la protección medioambiental ya que “somos muy conscientes de que el turismo genera unos impactos, a nivel económico y ambiental, que soportamos únicamente la población local. Es, por tanto, necesario compensar estos desequilibrios mediante la aplicación de tasas turísticas que sean reinvertidas en la mejora de los propios recursos turísticos, en la mejora de los servicios públicos de la ciudad y en el mantenimiento de los ecosistemas que soportan estos impactos”.
Anella Verda: Un turismo sostenible
El Ayuntamiento de Gandia ha realizado diversas campañas de concienciación relacionadas con la sostenibilidad y la ecología. “La sostenibilidad y la ecología en nuestra ciudad tienen un nombre propio: la Anella Verda. l’Anella es un cinturón de zonas verdes, jardines y parques periurbanos que rodean la ciudad y conectan los grandes espacios naturales de Gandia. Esta anella cumple funciones socioambientales, paisajísticas y ecológicas. Principalmente supone un límite claro al crecimiento urbanístico de la ciudad, delimita las zonas urbanas de las agrícolas o forestales y supone una transición verde y mucho más amable entre estas dos interficies, consiguiendo integrar paisajísticamente dos ámbitos totalmente diferentes. Por otra parte realiza unas funciones de movilidad, tanto social como ecológica, mediante corredores naturales que permiten recorrer la ciudad y conectar barrios por el interior de los espacios verdes. Otro de los grandes objetivos de l’Anella és mitigar los efectos negativos del cambio climático. La mayoría de los corredores naturales de los que consta l’Anella discurren por cursos fluviales, y por tanto se están restaurando o se han tenido que restaurar, con el consiguiente beneficio para el control de las inundaciones y/o otros riesgos potenciales a la vez que potencia la biodiversidad urbana”.
“L’Anella no es otra cosa que una estrategia ambiental integral a largo plazo que se desarrolla desde hace 8 años y que pretende adaptar la ciudad a los retos del siglo XXI. En estos momentos muchos proyectos están en marcha y otros esperan financiación. Lo principal es que el Plan Especial que rige este gran proyecto está muy avanzado y esperamos aprobarlo a lo largo de esta legislatura. Igualmente importante es que por primera vez en la historia de nuestro municipio vamos a dedicar una importante parte del presupuesto para gestionar estos espacios periurbanos, mejorando sustancialmente el mantenimiento y la conservación de l’Anella Verda”, matiza Muñoz.
“En otra línea de actuación cabe destacar que, desde nuestro departamento, esta legislatura hemos abordado la creación del área de transición energética y estamos llenando literalmente de instalaciones fotovoltaicas los edificios públicos de la ciudad con el firme objetivo de servir de ejemplo al resto de la ciudadanía y reducir considerablemente nuestras emisiones de carbono. Existen también algunas obligaciones ambientales que aún no están en funcionamiento pero que necesariamente vamos a tener que abordar en el futuro inmediato. Se trata del tratamiento separado de la fracción orgánica de los residuos sólidos urbanos y de la implantación de la zona de bajas emisiones”, puntualiza el miembro de Compromís.
En cuanto a los objetivos del proyecto del barranco de Beniopa y el futuro corredor verde señala que “el principal objetivo del proyecto es reducir el tremendo riesgo de inundación que supone el barranco. El barranco de Beniopa es el cauce más importante de la ciudad de Gandía. Se tiende a pensar que es el Serpis, por su tamaño, pero realmente el barranco de Beniopa es el que ha aportado históricamente la gran mayoría de los sedimentos sobre los que se asienta la ciudad. Es, por tanto, un cauce peligroso que ya ha demostrado que puede desbordar y anegar la ciudad. Este proyecto pretende corregir algunos errores para minimizar ese riesgo. Vamos a ampliar el cauce en varios sitios, a consolidar taludes, a eliminar la vegetación exótica y a crear hábitats de ribera. Las obras ya han comenzado y se tiene previsto acabar a finales del 2025. No obstante se persiguen otros objetivos específicos que tiene mucho que ver con l’Anella Verda ya que el Beniopa es un corredor natural que conecta los sistemas forestales con los humedales y el puerto de Gandía pasando por la ciudad. Esta renaturalización que estamos acometiendo permitirá también recorrer la ribera del barranco en dirección a la costa por una especie de paseo fluvial”.
Otra cuestión importante es saber cuándo se podrá realizar el desdoblamiento de la CV-60 y el tranvía entre Gandía y Dénia: “En estos dos temas existen posturas divergentes en el gobierno de Gandia (formado por PSPV-PSOE i Compromís). Desde nuestro grupo municipal (Compromís) hemos defendido nuestra posición contraria al trayecto propuesto por la Generalitat para ampliar la CV60. Hemos defendido y justificado nuestra posición mediante un documento de alegaciones que aportaba soluciones muchísimo más conciliadoras con el territorio y que impactan en menor medida en los ecosistemas agrarios de la comarca. Como representantes de una parte de los ciudadanos de Gandia, y por tanto de los intereses de la ciudad, somos conscientes que necesitamos conexiones con la AP7 pero también entendemos que no podemos ir en contra de nuestros propios principios como partido ecologista y comprometido con el territorio en un escenario de emergencia climática como el que estamos inmersos. Nuestra propuesta de solución para conectarnos con la AP7 pasa por utilizar más eficientemente algunas carreteras ya existentes que podrían, mediante obras de menor calado, realizar perfectamente la función que se persigue. Creemos que no es necesario fragmentar la huerta histórica de la Safor con una carretera para ahorrar unos pocos minutos de trayecto”.
“A nuestro entender la sostenibilidad significa buscar soluciones que satisfagan las necesidades socioeconómicas sin impactar irremediablemente en los ecosistemas, y el proyecto actual de la CV 60 no responde a este criterio ni al escenario climático actual. En cuanto al tranvía también tenemos una posición clara. Si el tranvía va a significar la renuncia al tren de la costa entonces decimos NO. No nos conformamos con un simple tranvía, queremos un transporte que verdaderamente vertebre y conecte con rapidez las comarcas litorales. En caso que las dos infraestructuras sean viables entonces estamos de acuerdo con el tranvía. No obstante, nos tememos que el tranvía es una solución aportada por la Generalitat a modo de parche que va a imposibilitar la creación de la verdadera necesidad y reivindicación histórica de nuestra ciudad y del resto del territorio, el tren de la costa”, indica Muñoz.
Gandía es conocida por sus playas , pero también por su interior, el estado de conservación del paraje del Parpalló-Borrell es otra cuestión clave. “El paraje sufrió un grave incendio en el año 2018 que arrasó casi la mitad de su superficie. Cinco años después se han abordado los trabajos de recuperación y la cubierta vegetal ha aparecido de nuevo pero en un estadio aún incipiente. Actualmente predominan las especies leñosas de matorral en esta zona y su evolución es favorable. En la parte del Parpalló, la que no se vio afectada, se realizan acciones de gestión forestal anualmente y el bosque se encuentra en buenas condiciones generales. Cabe destacar que en los últimos años se ha invertido mucho en la realización de fajas de protección y en la disminución de la densidad de la vegetación. También se han restaurado varias balsas antiguas para convertirlas en balsas de prevención de incendios que ya están a disposición de los medios de extinción. Es también remarcable el proyecto de “Ramat de foc”, que utiliza la ganadería extensiva para el control y mantenimiento de los cortafuegos y demás infraestructuras de prevención. Este proyecto está siendo muy innovador y con muy buenos resultados ya que genera economía rural y biodiversidad a la vez que realiza prevención de incendios”.
Por último, Muñoz relata que “actualmente también se están restaurando los elementos patrimoniales y turísticos. Es el caso del centro de interpretación del Paraje y de la Cueva del Parpalló y de la propia cueva”.
Artículo de Richard Escriche.
InfoSOS, por un mundo sostenible.




