Ecologistas piden a Europa que rechace la rebaja de la protección del lobo

Entidades ecologistas catalanas han firmado una carta abierta a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, para que rechace la rebaja de la protección del lobo de «estrictamente protegido» a «protegido» en Europa.

Las asociaciones que integran el Grupo Lobo Cataluña, entre las que se encuentra Ecologistas en Acción de Cataluña, han denunciado el planteamiento de la mandataria europea de rebajar el estatus de protección del lobo con el objetivo de flexibilizar su gestión y permitir su caza.

Más de 300 organizaciones europeas han firmado la carta y todas las entidades ambientales de la plataforma catalana se han adherido al documento.

Asimismo, han solicitado al Gobierno y a la Generalitat de Catalunya mantener el estatus de protección del lobo para garantizar la seguridad de la especie. También han instado a ambos gobiernos a aplicar las medidas de prevención oportunas a todas aquellas actividades ganaderas que convivan con la presencia del animal con el fin de favorecer la expansión natural y reducir tensiones en ciertas regiones afectadas.

El lobo es una especie estrictamente protegida desde que Europa firmó el Convenio relativo a la Conservación de la Vida Silvestre y del Medio Natural en Europa y entró en vigor en 1982, que ha servido para restaurar parcialmente su población en Europa.

Estos grupos ambientalistas consideran que aún no se ha logrado una expansión homogénea de la población y que las mejoras conseguidas hasta la fecha «no pueden ahora dar pasos atrás por una decisión política».

Las entidades del grupo Lobo Cataluña argumentan que en territorios como Cataluña y la zona sur y oriental de la península siguen sin existir manadas de lobos; únicamente hay ejemplares solitarios desde hace más de veinte años, sin llegar a tener una población consolidada.

Además, el lobo en Cataluña es considerado como una especie «extinta como reproductora», algo que, según las asociaciones ecologistas, es «absolutamente incompatible» con las medidas que quiere proponer Bruselas.