
El 47 % de los valencianos respiró durante el año pasado aire contaminado por encima de los nuevos límites legales que ha aprobado la UE para 2030, según el informe sobre la calidad del aire de Ecologistas en Acción.
En el segundo año más cálido desde 1961, se produjeron diversos episodios de contaminación por partículas y ozono, especialmente en el litoral de Alicante, la zona productora de cerámica de Castellón y en los núcleos de Elche y València.
El referido informe señala también que el área urbana de València incumplió el nuevo límite legal anual del dióxido de nitrógeno, pese a lo cual no se han implantado en la Comunitat las obligadas zonas de bajas emisiones, y la aprobada en Elche no es eficaz por su «pequeñez y laxo acceso».
El informe elaborado por Ecologistas en Acción analiza los datos recogidos en 785 estaciones oficiales de medición instaladas en toda España, entre ellas 80 situadas en la Comunitat.
El informe señala una mejora en la calidad del aire con respecto a 2022 y años anteriores a la pandemia, con una reducción significativa de los niveles de partículas en suspensión (PM10 y PM2,5), dióxido de nitrógeno (NO2) y ozono, en porcentajes que oscilan entre el 12 % y el 78 % respecto a los promedios del periodo 2012-2019.
El factor esencial para explicar la caída de la contaminación atmosférica durante 2023 es la evolución de la actividad económica tras la pandemia.
El consumo de combustibles fósiles y electricidad se redujo el año pasado y las fuentes renovables cubrieron más de la mitad de la demanda eléctrica, limitando las emisiones de las centrales térmicas de gas y anulando prácticamente las de carbón, las más contaminantes.
Este estudio toma como referencia los nuevos valores límite aprobados por el Parlamento Europeo el pasado 26 de abril, que deberán alcanzarse antes de 2030.
De acuerdo a esos umbrales, el aire contaminado afectó en 2023 a casi la mitad de la población valenciana.
Considerando la normativa todavía vigente, no hubo población que respirara aire contaminado ni superficie expuesta a niveles de contaminación que dañan la vegetación, por encima de los límites legales actuales.
Si se tienen en cuenta los valores recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), mucho más estrictos que los límites legales vigentes y nuevos, y el objetivo a largo plazo para proteger la vegetación de la Unión Europea, el aire contaminado afectó en 2023 a la totalidad de la población y el territorio valencianos.
Por último, el informe concluye que la única forma de mejorar la calidad del aire en las ciudades es disminuir el tráfico motorizado, potenciando la movilidad activa peatonal y ciclista y el transporte público limpio.
«También es necesario promover el ahorro energético, adoptar las mejores técnicas industriales disponibles, cerrar las centrales térmicas de combustibles fósiles, penalizar el diésel, reducir el uso del avión, acelerar el área de control de las emisiones del transporte marítimo del mar Mediterráneo, y una moratoria de las nuevas macrogranjas ganaderas», añade Ecologistas en Acción.
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