El 86 % de menores valencianos no sigue la dieta mediterránea y aumenta el riesgo de padecer obesidad

El Colegio Oficial de Dietistas-Nutricionistas de la Comunitat Valenciana (CODiNuCova) ha informado que el 86 % de los menores valencianos no sigue la dieta mediterránea, lo que provoca un mayor riesgo de padecer obesidad, que afecta ya al 18 % de la población de entre 5 y 14 años.

Estos son los datos que ha presentado el proyecto de Evaluación Nutricional de la Población Infantil de Valencia (ENPIV) con el apoyo del centro de innovación Las Naves del Ayuntamiento de València para medir la obesidad y el sobrepeso infantil, porque «sigue siendo uno de los principales problemas a los que se enfrenta la sociedad civil».

En cuanto al método de estudio, se ha estudiado a 700 niños y niñas de entre 5 y 14 años para elaborar un mapa de la prevalencia de sobrepeso y obesidad infantil en distintos barrios de la ciudad para conocer así los condicionantes socioeconómicos y sus causas.

Tal y como refleja el estudio ENPIV, una de las principales causas de la obesidad infantil sería la situación socioeconómica de los hogares en los que viven.

Además de dicha situación, el estudio alerta de dos grandes carencias que padecen los niños y niñas valencianos: el ejercicio físico y la adhesión a la dieta mediterránea, dos elementos básicos que se encuentran en la base de los hábitos saludables.

«Los datos demuestran que uno de cada cuatro niños valencianos tiene una dieta de muy baja calidad y que este hecho está directamente relacionado con la falta de recursos económicos en los hogares», ha indicado el presidente del CODiNuCoVa, Luis Cabañas.

Según ha recogido el estudio, el 43 % de las familias encuestadas indica que está preocupada porque no tiene dinero para comprar comida, afirma el presidente del colectivo profesional.

De hecho, los expertos han asegurado que lo recomendable entre niños y adolescentes es la práctica de deporte al menos dos veces por semana, sin embargo, el estudio ENPIV ha demostrado que casi el 40 % del alumnado encuestado no realiza ninguna actividad deportiva a lo largo de la semana.

Para Cabañas, esto se debería a que las familias con bajos ingresos no se pueden costear actividades deportivas para sus hijos, porque «en su mayoría son de pago».

En cuanto a la alimentación, definen la alimentación saludable como aquella rica en frutas, verduras, legumbres y cereales integrales, donde esté presente también el pescado, aceite de oliva o los frutos secos, pero que no estaría implantada entre los niños y adolescentes.

De hecho, tal y como explica Cabañas, el 39,4 % de los niños y niñas encuestados no ingiere pescados tres veces por semana y, además, el 60 % de los alumnos no consume más que una pieza de fruta al día y solo el 68,4 % come verduras frescas o cocinadas una vez al día, cuando la recomendación es al menos 3.

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