El incendio de la Vall d’Uixó quema ya 7.200 hectáreas y sigue sin control

El incendio declarado el pasado sábado en la Vall d’Uixó (Castellón) ha arrasado ya 7.200 hectáreas y en su control trabajan más de 400 efectivos terrestres y 25 aéreos, que se centran ahora en la zona de Eslida, la urbanización Monserrat en Betxí y en el Montí en Onda.

Así lo han explicado en una rueda de prensa tras la reunión del Centro de Coordinación Operativo Integrado (Cecopi) celebrada en el Puesto de Mando Avanzado (PMA) de la Vall d’Uixó el conseller de Emergencias, Juan Carlos Valderrama, la delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé y el jefe del operativo de extinción, Fernando Pérez.

Valderrama ha indicado que los confinamientos -permanecen 75.000 personas confinadas- y los desalojos -16.000 vecinos- continuarán al menos hasta las 23.59 horas de hoy, una jornada en la que los efectivos ya están pudiendo desplegar su capacidad operativa en la lucha contra el incendio después de dos jornadas muy adversas que han dificultado el desarrollo de los trabajos.

La delegada del Gobierno ha indicado que el Seprona investiga las causas del incendio y ha tomado declaración a testigos en relación a los indicios con los que cuentan y, pese a no conocerse aún si el fuego ha sido intencionado, ha señalado que no hay evidencias de que el fuego se haya ocasionado por causas naturales.

El jefe del operativo ha señalado que la noche ha ofrecido una ventana de oportunidad para los efectivos de extinción con temperaturas más bajas y una humedad de entre el 70 y el 80% y ha indicado que la jornada de hoy podría ser más dificultosa porque a partir de mediodía se espera aire y rachas de viento que podrían ser de hasta 30 kilómetros por hora.

Ese viento hará estar alerta a los efectivos ante posibles conatos o zonas en las que se puedan reavivar las llamas.

Pérez ha señalado que durante la jornada de hoy el incendio no podrá darse por estabilizado, aunque sí que se dará un día en el que se podrá trabajar con mayor facilidad.

El conseller ha explicado que desde ayer la superficie quemada ha aumentado en 600 hectáreas y que ya se sitúan en 7.200 con un perímetro de 67 kilómetros.

Valderrama ha señalado que la protección de las viviendas es prioritaria y ha indicado que si algún vecino necesita volver a sus domicilios a por mascotas o algún medicamento puede pedirlo al dispositivo para ser acompañado con seguridad.

Además, ha pedido a los vecinos que no se confíen aunque no vean llama y que no traten de acceder a sus localidades por sus propios medios.

La delegada del Gobierno también se ha referido a los vecinos desalojados y les ha transmitido un mensaje de tranquilidad ya que no se han producido robos ni pillaje y ha señalado que hay 20 patrullas de la Guardia Civil realizando labores de vigilancia de manera continuada.

Bernabé ha agradecido la colaboración total de los vecinos con los agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en los desalojos y los confinamientos y pide que se continúen siguiendo sus indicaciones.