
La búsqueda de soluciones para descarbonizar el transporte de mercancías ha llevado a un equipo de investigación de la Universidad Miguel Hernández de Elche a desarrollar un prototipo de camión modular, denominado Module Concept, que ha conseguido ser validado en un entorno real y está buscando fabricantes de primera y de segunda fase o carroceros.
Es uno de los resultados del proyecto Module, en el que el Instituto de Investigación en Ingeniería de Elche I3E de la UMH trabaja desde finales de 2022, con financiación de la Agencia Valenciana de la Innovación, hoy dentro de IVACE.
El module Concept es un camión modular configurable donde se ha eliminado el chasis tradicional y se ha conseguido una distribución de zonas de carga flexible y con gran accesibilidad.
“La arquitectura es configurable bajo demanda en un esquema de fabricación multifásica que es la que se utiliza en este mercado”, ha dicho Miguel Ángel Sánchez Lozano, investigador de la Unidad de Energía y Mecánica y director del grupo de investigación en Ingeniería de Vehículos, Biomecánica y Diseño Mecánico.
“Surgió de un proyecto docente para desarrollar vehículos modulares que permitieran tener un diseño flexible de vehículos con mercancías con tracción eléctrica y que fueran compatibles con una fabricación asequible sin eliminar de la cadena de fabricación a lo que se llaman carroceros o fabricantes de segunda fase”, ha explicado Sánchez Lozano.
En grado de madurez de la tecnología “estamos en un 7 de 9 que significa que tenemos un prototipo validado en entorno real. Para los niveles 8 y 9 necesitamos que alguien tuviera interés industrial en el tema”, decía en su intervención en la mesa redonda “Hacia la descarbonización del transporte de mercancías”, celebrada esta semana en la UMH. Los niveles 8 y 9 significan prototipado comercial certificado y probado con éxito en entorno real, respectivamente.
“Haría falta un fabricante de primera fase que viera oportunidad comercial y a partir de ahí un carrocero podría hacer la homologación de ese carrozado”, ha lanzado a la audiencia este investigador.
Este prototipo es para reparto urbano, de 5.500 kg de masa máxima y con un ancho de carrocería de 2,2 metros. En cuanto a las prestaciones la velocidad máxima es de 107 km hora, y el consumo medio estimado es de 45 kw/h por cada 100 km, “con una autonomía estimada de 160 y 250 km”, ha detallado.
“Una evolución es el Module Retrofit que es un módulo de tracción compacto integrable bajo el chasis de largueros tradicionales de un camión y nos puede permitir hacer un vehículo eléctrico a partir de un chasis tradicional o hacer un Retrofit para electrificar un vehículo de combustión para seguir utilizándolo en el centro de la ciudad si no me dejan pasar con el de combustión”, ha expuesto.
En este caso “la idea es homologar como unidad técnica independiente ese modulo y ver cómo tramitar la reforma del vehículo y se forma a los talleres para que puedan realizarla”, ha dicho.
Artículo de Kati Ferrero.
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