El sector fotovoltaico relanza sus inversiones y proyectos de plantas de energía solar

En las últimas semanas, las empresas del sector fotovoltaico han reactivado las inversiones y los proyectos de energía solar en la Comunidad Valenciana, tras comprobar la actitud favorable del Consell de la Generalitat que preside Carlos Mazón.

Desde la organización UNEF (Unión Española Fotovoltaica) se está trasladando a los inversores una especie de euforia por las facilidades que los nuevos gestores políticos están mostrando a la hora de tramitar las solicitudes para las instalaciones de las plantas solares.

La realidad es que la Comunidad Valenciana sólo alcanza los 400 megavatios, lo que supone un 2% de la totalidad de las instalaciones registradas en la totalidad de España, cuando le correspondería alrededor del 10% por población y por Producto Interior Bruto.

Las dificultades, cuando no vetos, que el anterior equipo de gobierno (PSOE + Compromís + Podemos) mostraba ante los proyectos presentados por las empresas del sector fotovoltaico ha supuesto un serio retroceso para la Comunidad Valenciana frente a otras comunidades más receptivas como Andalucía, Extremadura o Castilla La Mancha.

El quid de la cuestión es que las plantas solares pueden alterar el paisaje y la biodiversidad en las zonas donde son instaladas. Ése era básicamente el impedimento que venía mostrando especialmente Compromís. Desde el actual gobierno del PP se está trasladando la idea de que ambas cuestiones son compatibles. Es decir, se pueden instalar plantas solares sin dañar el medio ambiente. De hecho, Carlos Mazón ha expresado reiteradamente que su proyecto de energías renovables pasa necesariamente por ese concepto de compatibilidad.

Igualmente, las empresas encuadradas en la organización UNEF están insistiendo en que ellos son los primeros interesados en que los proyectos e instalaciones sean sostenibles ya que no tendría sentido que se les encasillara como un sector empresarial negativo para el medio ambiente cuando lo que ellos pretenden precisamente es ser la punta de lanza de la lucha contra el cambio climático.

Otro de los obstáculos que ha encontrado el sector fotovoltaico es el rechazo mostrado en ocasiones por las poblaciones donde están ubicados sus proyectos, aunque habitualmente este malestar suele venir fomentado por los partidos políticos contrarios a las plantas de energía solar.

En la actualidad, la energía solar es aproximadamente el 10% de la totalidad de la energía producida en España, sin embargo, en la Comunidad Valenciana apenas supera el 3%. Lo cual supone una pérdida de puestos de trabajo que sí se están contratando en otras regiones y una falta de autonomía energética que costará tiempo alcanzar.