Endesa y Birding Natura estudian durante un año a 18 ejemplares de búho real para reducir su mortalidad

Durante un año entero, un total de 18 ejemplares de búho real (Bubo bubo) repartidos por todo el territorio catalán han vivido, sin saberlo, monitorizados. Esto ha ocurrido en el marco del proyecto de conservación del búho real que llevan a cabo Birding Natura (entidad dedicada a la conservación) y Endesa, dentro de su Plan de conservación de la biodiversidad. El objetivo de este programa no es otro que recopilar toda la información posible sobre el comportamiento de la especie en las diferentes etapas de su vida (huevo, polluelo de nido, polluelo volador, joven y adulto) y definir medidas que reduzcan su mortalidad, dado que la mitad de las muertes que se producen en esta especie son debidas a causas no naturales. Ahora, un año después de finalizar el radioseguimiento del último ejemplar, se han presentado las primeras conclusiones, de gran valor para toda la comunidad científica. Este proyecto ha contado con la colaboración del Servicio de Fauna y Flora de la Generalitat de Cataluña, de diferentes espacios naturales protegidos de Cataluña, del MITECO y de los agentes rurales.

La primera conclusión se enfoca en las causas de su muerte. De dieciocho ejemplares han muerto 8, todos ellos por causas no naturales. Entre las causas destacan, en tres ejemplares, la desnutrición por posible envenenamiento indirecto (muy habitual también en otras especies, que tiene su origen en los rodenticidas utilizados en las explotaciones ganaderas). Otros tres murieron por depredación, uno por electrocución con una catenaria de tren y el último a causa de una enfermedad. Ante estos resultados, desde el proyecto se propone realizar una investigación más profunda de los envenenamientos para determinar su origen, especialmente en una zona concreta, que es donde se produjeron los tres casos, y poder poner remedio a esta situación.

Otra de las conclusiones tiene que ver con el área de movimiento de la especie en el terreno donde se instaura. Los estudios han puesto de manifiesto que el búho real, como otras especies, una vez encuentra el lugar idóneo donde establecerse por condiciones de acceso a alimento y de establecimiento de hábitat, se mueve poco. En este sentido, los ejemplares recuperados y liberados posteriormente en el terreno han tenido mayores problemas de adaptación. Los marcados en campo se han mantenido en su territorio (con dispersiones máximas de 2,5 a 6,4 kilómetros) y los marcados en centros han realizado desplazamientos de entre 14 y 40 kilómetros hasta asentarse en la zona idónea (estableciéndose a una distancia media de 20 kilómetros).