Expertos de la Universidad de Alicante advierten de los efectos de la extracción de arena en la biodiversidad marina

Un grupo de expertos de universidades y centros de investigación de Alicante, Estados Unidos, Suecia, Bélgica y Suiza ha advertido en un estudio del impacto negativo de la expansión de la extracción de arena de mar en la biodiversidad marina.

Estos investigadores han publicado en la revista científica One Earth el artículo titulado ‘Reducing sand mining’s growing toll on marine biodiversity’ (‘Reducir el creciente impacto de la extracción de arena sobre la biodiversidad marina’) en el que instan a que la problemática de la arena reciba el mismo nivel de atención que sectores como la pesca, la acuicultura y el turismo en el contexto global.

También proponen abordar el impacto negativo que la extracción de arena tiene sobre la biodiversidad marina a nivel global, según han informado este lunes fuentes de la Universidad de Alicante (UA).

La investigadora del Departamento de Ecología de la UA y una de las firmantes del artículo, Aurora Torres, ha explicado que «la arena es un recurso fundamental que moldea tanto el mundo construido como el natural».

«En los ecosistemas costeros y marinos desempeña un papel crucial que sirve de base para una amplia gama de hábitats que sustentan la biodiversidad en múltiples niveles, desde cianobacterias hasta las algas, peces y rayas”, ha señalado Torres.

«Además, la arena contribuye a la resiliencia de las costas frente al aumento del nivel del mar y las tormentas, y proporciona servicios ecosistémicos esenciales que respaldan los medios de vida”, ha destacado.

El dragado de arena y sedimentos

El estudio examina el contexto internacional del dragado de arena y sedimentos, y las consecuencias que la expansión de estas actividades tiene para los ecosistemas a partir de datos de la plataforma Marine Sand Watch.

Lanzada en 2022 por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y GRID-Ginebra, esta plataforma representa el primer esfuerzo mundial para monitorear la extracción de arena en el mar.

Sus estimaciones indican que entre 2012 y 2019 se dragaron anualmente entre 4.000 y 8.000 millones de toneladas de arena y otros sedimentos.

«Aunque las dragas han operado durante mucho tiempo en ciertas regiones, la ‘frontera de dragado’ se está expandiendo a nuevas áreas e intensificándose en las existentes. Además, casi la mitad de los operadores a nivel mundial desarrolla actividades en áreas marinas protegidas, lo que representa en promedio el 14,2 % del tiempo total de dragado cada año”, ha concretado Torres.

La extracción de arena está vinculada a la erosión costera

«Dado que la extracción de arena está estrechamente vinculada a la erosión costera, la adaptación climática y la pérdida de biodiversidad, es fundamental integrarla en políticas ambientales más amplias, como las áreas marinas protegidas, las estrategias de carbono azul, los planes de resiliencia climática y la gestión estratégica de recursos naturales para evitar que se trate como un problema aislado”, ha expuesto la investigadora de la UA.

En este sentido, los autores plantean diversas estrategias para mitigar y revertir los efectos negativos de la extracción de arena en la biodiversidad.

Entre las propuestas, destacan el desarrollo de una cartografía detallada y la evaluación de la condición de hábitats marinos para una gestión más efectiva, mayor transparencia y responsabilidad por parte de las empresas dedicadas a estas actividades y las administraciones, y el fomento de la restauración ecológica basada en estándares en las zonas marinas afectadas por el dragado.

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