Fernando Valladares: “En solo 13 años existe estadísticamente la probabilidad de que haya otra temporada de incendios así”

El investigador del CSIC, Fernando Valladares, una de las autoridades mundiales en cambio climático y activista sin pelos en la lengua, impartió hace unos días la lección inaugural del curso académico de la Universidad de Alicante con el título “No son tiempos para la ciencia inocua y las mayorías silenciosas”.

En una sala abarrotada, este académico definido por el exrector Salvador Ordóñez como aire fresco para la biología española, hizo un repaso a los últimos sucesos como olas de calor, temperaturas extremas, incendios o mortandad relacionándolos con el cambio climático y a éste con los retrocesos democráticos frente al fascismo y totalitarismo.

Comenzando por los incendios. Este año han ardido 393.279 hectáreas, el peor dato desde 1994, de las que el 90% se quemaron en 15 días de agosto, decía Valladares. “Un incendio catastrófico, pero sobre todo acelerado y súbito”, resaltó. Y aludió a los estudios de atribución, que mediante herramientas matemáticas complejas determinan la probabilidad de que algo esté relacionado con el cambio climático. Estos estudios revelan que “el cambio climático hizo ahora 40 veces más frecuentes y un 30% más intensas las condiciones meteorológicas para estos incendios en comparación con el clima preindustrial”. La ola de calor que estuvo detrás de las condiciones de estos incendios se considera que “es 200 veces más probable y 3 grados más cálida debido al cambio climático”, añadió.

Esta situación es compartida. Y puso como ejemplo a Canadá, cuyas partículas de los incendios forestales de 2023 atravesaron la tierra en 4 o 5 días y se vieron en Vigo. Un estudio publicado en Nature calcula que “354 millones de personas en Norteamérica y Europa han tenido su salud afectada por los incendios de Canadá de 2023, con 70.000 muertes. Por ponerlo en contexto las mismas personas que se ha llevado hasta ahora el genocidio del pueblo palestino”, dijo.

El científico también se refirió al periodo de retorno: cuánto tiempo estadísticamente habría que esperar para que esto se repita. “Lo que ha ocurrido este agosto tiene un tiempo de retorno, sin cambio climático, de 2.500 años – una vez entre los romanos y nosotros-, pero el cambio climático hace que haya pasado a 13. En solo 13 años hay la probabilidad estadística de que haya otra temporada así”, aseguró.

Se dan dos circunstancias, explicaba. Por un lado, se quema un 20% menos de superficie en la última década por mejoras en prevención y tecnología para la extinción o porque queda menos por arder, pero, por otro lado, el riesgo para la población se ha incrementado un 40% por los incendios.

Valladares también estableció continuas analogías entre cambio climático y conflictos bélicos. “Cambio climático es mucho más que clima”, explicaba. “Hace tres años los conflictos internacionales ya aparecen relacionados con el cambio climático. ¿Alguien pensó que Putin iba a invadir Ucrania si no estuviera el cambio climático y la dependencia de los combustibles fósiles de Alemania? Ese marco climático-geopolítico probablemente a Putin le hizo pensar: yo me lanzo, invado y ya veremos…”. Este marco también vale para los Altos del Golán, que estaban en el limbo y es el mar de Galilea en pleno desierto y con el cambio climático “eso vale más que el oro más preciado. ¿Alguien piensa que Israel los va a devolver?”, se preguntaba.

El científico aludía a la ausencia de pensamiento crítico y lo vinculaba en parte con la supresión de asignaturas como filosofía, geografía, antropología o sociología para detectar, entender o interesarse por lo que pasa. “Las humanidades son claves para entender por qué el ser humano se hace tantas trampas al solitario”, decía.

E insistía en que “una de las maneras de desmontar el estado democrático es generar desconfianza y desinformación”. “Si no crees lo que ves, ¿qué vas a votar? Y esta erosión democrática es un requisito para la erosión ambiental y social”, explicó.

“Y lo sabe bien nuestro amigo Donald”, dijo al detallar su modus operandi. “Tu no vas a poder hacer lo que quieras si hay unas leyes. Bueno pues cambiamos las leyes. Tu no vas a poder hacer lo que te de la gana si hay personas. Bueno pues arrestamos a las personas…”. “Estamos en un momento de la dignidad de la villanía que enrolla”, decía.

El investigador del CSIC no quiso dejar al margen al dinero. El Fórum Económico Mundial hace sus previsiones para saber qué va a pasar “y la crisis de la diversidad y el cambio climático es lo que más afecta a la economía”, dijo. “Los daños por el cambio climático cuestan 6 veces más”, añadió. También fue muy crítico al poco caso que hacen los gobernantes al asesoramiento científico en temas como el cambio climático.

Y ante la complejidad actual aseguró que “es un momento de significarse, y eso no significa ser activista, sino rebatir. La forma de canalizar la ecoansiedad es hacer algo”, concluyó.

Artículo de Kati Ferrero.

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