Gabriel Soler (Instituto de Ecología Litoral): “Las praderas de Posidonia ocupan 250 km2 en la Comunidad, el 90% en Alicante”

La Posidonia es una planta acuática que genera grandes praderas que funcionan como barreras naturales frente a la erosión de la costa, producen oxígeno y son refugio y hábitat de millones de especies, entre otros muchos beneficios. La provincia de Alicante tiene un rico patrimonio natural de Posidonia oceanica y acoge a uno de los organismos que la estudian y protegen: el Instituto de Ecología Litoral, con sede en El Campello.

“La superficie en km2 que ocupan las praderas de Posidonia oceanica en la Comunitat Valenciana es de unos 250. De esta superficie, el 90% aproximadamente se corresponde con el litoral de la provincia de Alicante”, explica en una entrevista con InfoSOS, el biólogo y director científico del Instituto de Ecología Litoral, Gabriel Soler Capdepón. Los datos proceden del “Atlas de las praderas marinas de España”, que el Instituto coordinó y editó, junto con el Instituto Español de Oceanografía (IEO) y la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

El Instituto de Ecología Litoral es una fundación integrada por 29 representantes de instituciones locales, provinciales, autonómicas y nacionales que fue impulsada por el Ayuntamiento de El Campello y la Universidad de Alicante para dotar “a las administraciones públicas y a la sociedad en general de un centro de investigación y asesoramiento científico en materia de conservación del medio litoral y marino”, explica el director científico.

Su actividad tiene cuatro bloques principales: la investigación en la ecología de las comunidades biológicas que conforman el medio marino y litoral, el asesoramiento científico a las administraciones públicas y a las entidades privadas, la elaboración de estudios técnicos para peticionarios públicos y privados, y la concienciación medioambiental a través de actividades que dan a conocer la importancia de la conservación de los mares y océanos.

En relación con la Posidonia oceanica, el Instituto desarrolla desde hace más de 20 años el Programa Posimed, financiado por la Diputación de Alicante, para su seguimiento científico continuo y a largo plazo.

Este programa “nos ha permitido obtener largas series de datos que son fundamentales para evaluar el estado de conservación y las tendencias que, en este sentido, presentan las praderas de Posidonia oceanica. Con este conocimiento científico se pueden definir y adoptar medidas de gestión que permitan corregir los impactos ambientales negativos y conservar en buen estado las praderas que así lo están”, asegura Soler Capdepón.

“Las praderas de Posidonia oceanica se encuentran en todos los municipios alicantinos, incluso en Guardamar del Segura, a pesar de la influencia de la desembocadura del río Segura”, explica.  De este modo, tenemos praderas “muy extensas” desde “Altea al cabo de Santa Pola, a menudo continuas desde la superficie hasta los 25 metros de profundidad y, en ocasiones, con una pradera superficial desde la misma orilla hasta los 10 metros en las calas y cabos, y otra pradera profunda que comienza a 12 metros, aproximadamente, y abarca hasta los 20 o 30 metros de profundidad. Este sector de la costa atesora las praderas más extensas de toda la Comunitat Valenciana; de especial relevancia por su extensión y estado de conservación es la pradera situada entre el cabo de Huertas y la isla de Tabarca”, añade el director científico del Instituto.

“Las zonas donde la extensión es menor o el estado de conservación es peor se corresponden con áreas en donde se dan impactos ambientales de origen antrópico, como son los fondeos de las embarcaciones o la presencia de vertidos contaminantes o de sedimentos, entre otros”, apunta.

Con respecto a sus otras actividades, en los últimos cinco años ha ganado importancia “la elaboración de los informes de compatibilidad con los objetivos de las estrategias marinas de los proyectos de actuación y de las actividades que se llevan a cabo en el medio marino”, dice Soler Capdepón, por influencia de la Directiva 2008/56/CE, de 17 de junio de 2008, por la que se establece un marco de acción comunitaria para la política del medio marino (Directiva marco sobre la estrategia marina). La elaboración de estos informes se debe a la implementación y puesta en marcha de la Ley de Protección del Marino de 2010, que transpone la directiva europea al ordenamiento jurídico español.

Por la crisis climática ha incidido en “el estudio de los efectos del cambio climático sobre las comunidades biológicas y las especies de alto interés conservacionista como son las praderas de Posidonia oceanica, los arrecifes de vermétidos (gasterópodos marinos coloniales) o los corales mediterráneos, entre otras”, explica.

Por su parte, los ayuntamientos solicitan informes sobre la calidad ambiental de las aguas costeras, del estado de conservación de las praderas de Posidonia oceanica y sobre cualquier plan o proyecto que se pretenda desarrollar en su entorno litoral”.

Y, en relación con la divulgación sus exposiciones se exhiben en centros educativos y en las entidades que lo soliciten. En 2023 ha habido dos: “una sobre el impacto ambiental de los microplásticos en el medio marino, y otra sobre la conservación de las praderas de Posidonia oceanica en relación con el cambio climático”, detalla.

Artículo de Kati Ferrero.

Fotografía de Gabriel Soler buceando sobre praderas de Posidonia. Autor: Diego García Guerrero.

InfoSOS, por un mundo sostenible.