Greenpeace pide al Gobierno derogar la «tramitación ambiental exprés» en las renovables

El grupo ecologista Greenpeace ha pedido al Gobierno derogar la «tramitación ambiental express» de la energía eólica y fotovoltaica en España, con el objetivo de lograr una armonía entre la necesaria expansión de las renovables y el cuidado de la biodiversidad.

Greenpeace ha presentado el informe «Renovables respetuosas con las personas y la biodiversidad. Buenas y malas prácticas en la implementación de proyectos fotovoltaicos y eólicos en suelo», donde también reclaman mecanismos de participación y reparto justo de los beneficios con las comunidades locales.

El informe, basado en una investigación de Fundación Renovables, analiza 25 proyectos concretos que evidencian casos de malas y buenas prácticas en las comunidades autónomas de Andalucía, Aragón, Cataluña, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Galicia, Navarra y País Vasco.

«Es posible hacerlo bien «, ha declarado Sara Pizzinato, coordinadora de la campaña de energías renovables de Greenpeace, quien, sin embargo ha hecho hincapié en que «ninguna» de las comunidades autónomas analizadas se libra de tener malas prácticas en su territorio

Para Pizzinato, ciertas empresas, «cegadas por el dinero», intentan repetir el mismo esquema de los combustibles fósiles en la implantación de las renovables, sin tener en cuenta las necesidades de las comunidades que las acogen y considerando las garantías ambientales como meros trámites que cumplir lo más rápido posible.

¿Qué se hace bien y qué se hace mal en la implantación de renovables?

Para Greenpeace, entre las malas prácticas más comunes, ha destacado la fragmentación de proyectos, las afecciones medioambientales, el impacto cultural y arqueológico, la falta de diálogo y participación de las comunidades locales, la expropiación forzosa y el impago de impuestos.

Por el contrario, entre las buenas prácticas ha enumarado una participación temprana de las comunidades locales para influir en los proyectos (ubicación de la planta, de las líneas de evacuación, precauciones ambientales…), el uso compartido del suelo de la planta renovable con otros usos previos o con otras fuentes de energía o el fomento de empleo local en las plantas (entre otras).

Demandas de Greenpeace

.- Coordinar con las comunidades autónomas una zonificación ambiental para el despliegue de las renovables en suelo que excluya las zonas protegidas y acelere el desarrollo de renovables en las zonas de baja sensibilidad ambiental (suelos urbanos, industriales, aparcamientos, infraestructuras y zonas degradadas).

.- Introducir mecanismos para priorizar los proyectos más participativos y más respetuosos con la biodiversidad.

.- Garantizar la participación ciudadana desde las fases más tempranas de los proyectos renovables.

.- Prohibir las actuales malas prácticas empresariales, como la fragmentación de proyectos, desarrollo en áreas protegidas y de alta sensibilidad ambiental, recortar la participación pública o las expropiaciones innecesarias.

.- Transparencia: publicar en un mapa todos los proyectos en operación y en tramitación así como la información relacionada con su expediente.

.- Asegurar el acceso a la red eléctrica y priorizar en las subastas a los proyectos renovables ciudadanos y respetuosos con las personas y la biodiversidad.