Investigadores alertan de que es «perjudicial» que los pellets entren en la cadena trófica

Investigadores de la Universidad de A Coruña (UDC) alertan del problema de ingerir pellets al consumir peces que los han comido porque “es perjudicial que entren en la cadena trófica” a pesar de que el material de estas bolitas no es tóxico, ha señalado a EFE el director del Centro de Investigaciones Científicas Avanzadas (CICA), Jaime Rodríguez.

Ante el vertido de 26,3 toneladas de pellets provocado por la pérdida de varios contenedores que transportaba el buque ‘Toconao’ cuando se encontraba en aguas portuguesas y que han llegado hasta las playas gallegas, Jaime Rodríguez ha señalado que “es perjudicial” que esas bolitas de plásticos “entren en la cadena trófica”: «No es bueno tener plástico en nuestro organismo».

“Los tragas y en el momento no pasa nada, pero si se acumulan pueden producir problemas a largo plazo”, ha comentado.

El director del CICA ha reconocido que los microplásticos -en lo que se pueden convertir los pellets si se degradan- suponen “un grave problema” y “no por su toxicidad, sino porque se acumulan”.

El doctor en Biología y catedrático en Ecología de la UDC, Rodolfo Barreiro, coincide con su compañero en que “los pellets no son productos tóxicos”, ya que, de hecho, “se utilizan para hacer envases alimentarios”, pero “eso no puede estar en el mar” y hay “que retirarlo cuanto antes”.

Barreiro ha señalado que “no hay que consumir cosas que tengan plásticos” porque eso “tiene cierto riesgo”, aunque ha insistido en que estas bolas de plástico de 5 milímetros “no son productos tóxicos como pueden ser los insecticidas”.

Rodríguez ha abundado en que se trata de “un grave problema de contaminación” que ya se ha dado en otras partes de Europa, por lo que cree que es necesario “tener una regulación para estos materiales”, para lo que pide la implicación “de la Unión Europea y de las autoridades competentes”.

Los investigadores han apuntado a la necesidad de retirar “cuanto antes” los pellets del mar y de los arenales: “Son pequeños y hay que encontrar una manera eficiente de retirarlos de ahí pero, como con cualquier basura, cuanto antes mejor”, ha resumido Rodolfo Barreiro, quien ha opinado que “debería hacerse responsable de esto la empresa que los tiró al mar”.

El ‘Toconao’ perdió, además de las 26,3 toneladas de pellets, otros cinco contenedores que llevaban pasta de tomate, neumáticos, barras de aluminio y rollos de papel film.