Juanjo Castelló (Consorcio Terra): “El reto es ayudar a los municipios para que la gestión de residuos sea un éxito”

Reducir los residuos que llegan a vertedero es una meta compartida por la Unión Europea y los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU. También del Consorcio Terra, que preside el alcalde de Agost, Juanjo Castelló Molina.

Este organismo se encarga del “tratamiento de los residuos mezclados y contenedor marrón (pero también de supervisar que se usan los demás contenedores), la gestión de la red de ecoparques y la gestión de los residuos voluminosos de un total de 37 municipios de la provincia de Alicante, entre ellos Alcoy, Ibi, San Vicente o Mutxamel”, explica en una entrevista con InfoSOS.

Estas localidades, junto a Diputación y Generalitat, conforman el Plan Zonal 7 Área de Gestión A2 de la planificación de residuos de la Comunitat Valenciana.

Para el Consorcio Terra, con un presupuesto de 6,4 millones en 2024, “el reto principal es ayudar a cada uno de los 37 municipios que lo conforman a poner las cosas lo más fácil y accesible posible a los ciudadanos para que la gestión de residuos sea un éxito y se reduzca el coste del tratamiento, evitando la utilización de vertederos y aumentado la generación de recursos”, explica Juanjo Castelló.

En 2022 este organismo contabilizó 80.646 toneladas de residuos mezclados (84.376 en 2018), arrojando una tasa por habitante de 336,7 kilogramos al año para una población de casi 240.000 habitantes. Son casi 24 kilos menos que en 2018, cuando la población era de 234.000 personas.

“De fracción mezclada aún supone la principal actividad. Mediante acciones y colaboración con las otras fracciones (de recogida selectiva) han ido aumentando, pero queda mucho camino por recorrer. Casi el 90% son residuos que deberían estar en cualquier otro contenedor”, admite el presidente del Consorcio Terra.

El residuo textil “ocupa en el contenedor de fracción resto, el 10% de media, eso significan 8.000 toneladas de residuos cuyo destino actual no permite que se aprovechen los recursos en ellos contenidos”, asegura.

Por su parte, los residuos de cocina en la fracción resto representan de media 14.400 toneladas al año. “Esto es una pérdida de materia orgánica muy importante sobre todo en una provincia con pérdida de suelo por erosión. Con esa materia orgánica, si llega separada se puede fabricar abono para la agricultura y suelos forestales”, explica. En cuanto a la recogida selectiva, la aportación de vidrio por habitante y año fue de 17,4 kilogramos en 2022. Es una cifra similar a la de envases ligeros (17,1 kilogramos), mientras que la recogida de papel o cartón alcanzo los 16,32 kilogramos por residente al año.

El coste anual de gestión y eliminación de los 13 tipos de residuos – los citados más aceites o enseres voluminosos, entre otros- costó 4,8 millones en 2022.

Como proyectos principales Castelló detalla “finalizar la red de ecoparques del Consorcio, reformar íntegramente la planta de tratamiento de residuos del Consorcio ubicada en Xixona, construir el Centro de Recuperación de Materiales de Residuos Voluminosos a ubicar en Agost y la puesta en marcha del equipo de 7 educadores ambientales”.

Artículo de Kati Ferrero.

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