
Lo diferente de la dana de Valencia del pasado 29 de octubre fue tanto la cantidad como la intensidad de la lluvia caída, lo que provocó una catástrofe de esta magnitud, según el investigador de la Universidad Católica San Antonio de Murcia (UCAM) y miembro del proyecto Juan de la Cierva de la Universitat Politècnica de València (UPV) Adrián López-Ballesteros.
En declaraciones a EFE, el investigador asegura que «lo que más llama la atención de esta dana» es la cantidad de lluvia que cayó en un solo día; la estación de Turís recogió en torno a unos 800 l/m2, el doble lo que llueve en toda la Comunitat Valenciana en un año.
«El caudal pico que hemos simulado es de en torno a 4.800-4.900 metros cúbicos por segundo, lo que equivaldría a doce veces el caudal del río Ebro. Un caudal de agua de unos 162 millones de m3», resalta.
López-Ballesteros ha participado este martes en la jornada divulgativa organizada por el centro ValgrAI, referencia en Inteligencia Artificial en la Comunitat Valenciana, sobre «La IA ante catástrofes naturales: prevención y reconstrucción», con la ponencia «La autopsia de una dana: ¿qué pasó el 29/10/2024 en Valencia?».
«He utilizado la movilización hidrológica para entender la cantidad de agua que se ha generado con esta dana, y la movilización hidráulica para entender cómo se ha distribuido este agua en el terreno; la IA entra en hacer un enfoque novedoso para poder validar los resultados obtenidos en estos modelos hidrológicos e hidráulicos», explica.
Y si se tuvieran «datos de lluvia del futuro, se los podría introducir a estos modelos y simularían lo que he conseguido simular ahora con el pasado, o sea, la cantidad de agua que se generaría», añade.
«En esta ocasión lo diferente ha sido la cantidad de lluvia pero no solo a nivel de cantidad sino también en intensidad; se ha batido el récord de lluvia máxima en una hora registrada en España y eso ha hecho que esta catástrofe tenga esta magnitud», sostiene.
«Los ingenieros trabajamos con lo que se llama el periodo de retorno. Siempre hablamos de un primer retorno de más de 500 años, pero yo en este caso diría más de 1.000 o incluso más de 10.000. Pero hay que llevar cuidado porque habría que entender bien lo que significa: no es que vaya ocurrir una vez cada 500 años sino que hay una probabilidad de 0,001 o 0,002 de que ocurra», concluye.
El director general del centro ValgrAI, Vicent Botti, que ha moderado la mesa «Valencia tras la dana: soluciones aplicadas con inteligencia artificial», explica a EFE que el objetivo de la jornada ha sido «juntar a expertos en IA y en prevención y recuperación para generar un debate para ver cómo la IA se puede utilizar como una tecnología que ayude a la prevención de desastres naturales como la dana de Valencia y después en la recuperación».
Según Botti la IA «puede ayudar, por ejemplo, desde el punto de vista de los cauces hidrológicos a mejorar los modelos matemáticos y como ha sucedido ahora, si son modelos no deterministas, para prevenir mejor cómo se van a comportar esos cauces».
«La IA ya se está aplicando desde hace años en la previsión meteorológica y puede mejorar esos modelos para que sean más precisos», añade.
En la recuperación, incide, la IA «puede ayudar en la tasación de los daños causados en viviendas o en cauces» y se pueden utilizar imágenes de satélites «para casar mejor los daños que se han producido en cauces.
«La IA mejora la utilización de recursos en la recuperación, hay muchas posibilidades «, sentencia.
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