La CHJ invierte 3 millones de euros en la recuperación del bosque de ribera en el cauce del río Albaida

La Confederación Hidrográfica del Júcar invierte 3 millones de euros en la recuperación del bosque de ribera en el cauce del río Albaida a su paso por Manuel, Senyera y Castelló, según ha informado la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé.

Acompañada por el presidente de la Confederación Hidrográfica del Júcar, Miguel Polo, Bernabé ha presentado en Manuel las labores de restauración fluvial que se están realizando en el tramo final río Albaida, en su confluencia con el Júcar.

La actuación tiene el objetivo de recuperar el bosque de ribera del cauce, cuenta con un presupuesto de tres millones de euros y se ejecuta sobre un tramo de tres kilómetros de longitud.

Los trabajos, que comenzaron a mediados del mes de septiembre, forman parte de la restauración integral del río Albaida contemplada en el programa de medidas del Plan Hidrológico del Júcar 2022-2027.

La inversión en el río Albaida “es una de las más importantes en recuperación de ríos llevada a cabo por el Gobierno de España en la Comunitat Valenciana” , ha dicho Bernabé, y para acometerla ha sido necesario retirar la caña común (Arundo donax) que había invadido el cauce.

La delegada ha subrayado la inversión que se está realizando el Gobierno en materia de restauración fluvial. Así, a través de la Confederación del Júcar en 2023 se ha invertido cerca de 11 millones para recuperar más de 10 kilómetros de cauces, “datos que ponen de manifiesto el absoluto compromiso del Gobierno con el buen estado de nuestros ríos”, ha señalado.

La primera fase de los trabajos, que arrancaron a mediados de septiembre, se centra en la eliminación y desbroce de la parte aérea de las especies invasoras, en su mayoría caña común o Arundo donax. Estos trabajos se realizan con maquinaria pesada y el objetivo es despejar la zona de cañas, pero no acabar con toda la vegetación, ya que su presencia es clave para disminuir la potencia del río en episodios de grandes avenidas.

Esta primera fase suele tener una duración de 10 meses y también sirve para triturar los restos que se generan con el desbroce, que se mezclarán con el terreno antes de instalar una cobertura opaca de geotextil que permanecerá en el terreno durante al menos 18 meses.

Las lonas generan calor en el suelo, evitan que pase la luz solar y que la planta pueda efectuar la fotosíntesis, por lo que su rizoma se agota y el Arundo donax no puede volver a brotar.

Transcurridos esos 18 meses se iniciarán los trabajos de la segunda fase de la restauración integral de este tramo del río Albaida. Primero se procederá a retirar la cobertura geotextil y después se realizarán, de forma periódica, plantaciones de especies autóctonas de ribera.