La moda de segunda mano se reinventa con la venta al peso, el trueque y las prendas retro

La industria de la moda está en constante cambio y las tiendas de segunda mano, cada vez más asentadas en España, tratan de captar nuevos adeptos, sobre todo gente joven, rompen con lo tradicional y ofrecen sus productos de manera original, fomentando el truque o vendiendo ropa al peso y prendas exclusivas ‘vintage’.

Apostar por las prendas usadas, además de ser más económico, es una práctica que fomenta la sostenibilidad y que está más arraigada en los países del norte de Europa, como explica a EFE Manon Waterschoot, una belga que dejó su país natal para mudarse a Granada, ciudad que conoció en una estancia Erasmus, para emprender de manera sostenible.

Waterschoot comenzó a montar mercadillos de prendas de segunda mano en Bruselas, hasta que en 2018 trasladó esta idea a ContraBanda, un local situado en pleno barrio granadino de La Magdalena que ofrece una alternativa al «consumo desmesurado» de ropa.

«En Bruselas, comprar ropa y otras cosas en tiendas de segunda mano está culturalmente mucho más expandido. Se ha dejado atrás la idea de que la segunda mano es una cosa de caridad y pobreza», asegura.

La gerente de esta tienda de ropa, calzados y complementos usados explica que solo el 10 % de sus ventas corresponden a la población local y que la gran mayoría de clientes son extranjeros.

Iniciativas originales

En ContraBanda, además de vender, ofrecen un servicio de trueque: un kilo de ropa traída a la tienda equivale a un bono de cinco euros para canjear en ropa en ContraBanda o en otros negocios próximos con la misma filosofía sostenible.

Una opción alternativa es la que ofrece Flamingos Vintage Kilo, una franquicia de moda retro que está presente en varias ciudades de España, Portugal y Estados Unidos y que vende al peso: existen tarifas de 13, 24 y 39 euros por kilo de ropa, en función de la calidad y exclusividad de las prendas.

El propietario de esta firma retro en Málaga, Javier Villanueva, explica a EFE que esta idea se viene haciendo desde hace años en otros países de Europa y Estados Unidos y quisieron instaurarla en la ciudad al considerarla una manera «diferente y llamativa» de venta.

«Lo más importante del ‘vintage’ es darle una segunda oportunidad a prendas que fueron desechadas en su momento, pero que están en perfecto estado», señala Villanueva, que subraya que existe una alta calidad y competitividad en precios de esta moda con respecto a la ropa nueva.

«Intentar reutilizar prendas que ya fueron fabricadas reduce el impacto medioambiental», destaca Villanueva, que recuerda que la industria textil es «una de las más contaminantes» y con la que se puede crear un «sistema sostenible».

Comprar «menos y mejor»

En 2019, la Conferencia de la ONU sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) puso de manifiesto que la moda es la segunda industria más contaminante del mundo y que confeccionar unos vaqueros requiere unos 7.500 litros de agua, «el equivalente a la cantidad de ese líquido vital que bebe una persona promedio en siete años».

Paloma García, presidenta de la Asociación Española para la Sostenibilidad, la Innovación y la Circularidad en Moda (SIC Moda) y consejera delegada de The Circular Project, un proyecto integral de moda sostenible, apunta que el 30 % de la ropa que se fabrica no se vende y que el 40 % de la ropa que hay en los armarios no se usa.

«Los consumidores se están llevando ropa con obsolescencia programada, con lo cual, a la larga, están gastando mucho más dinero, mientras la ropa sostenible es una inversión», afirma a EFE García, que aboga por comprar «menos y mejor».

Las grandes marcas no son ajenas a este fenómeno. Zara, el buque insignia del grupo Inditex, lanzará el próximo 12 de diciembre en España su plataforma de ropa de segunda mano ‘Pre-Owned’, que nació para alargar la vida de las prendas.

Con este servicio, ya activo en el mercado del Reino Unido desde hace un año y en Francia desde el pasado septiembre, los clientes de Zara tendrán acceso a servicios de circularidad como reparación, venta entre clientes de las prendas Zara y donación, a través de Zara.com, su aplicación móvil y tiendas Zara.

Vuelta a lo retro 

La valenciana Sol Mayordomo, experta en selección de moda retro, pone en valor la responsabilidad de cada compra: «En un armario inteligente cabe todo siempre que se haga un consumo responsable».

«Las prendas ‘vintage’ proporcionan diferenciación y eso en moda creo que es importante», apunta Mayordomo, que añade que, además de ser sostenible y económico, esta tendencia «supone ponerse ropa que nadie más va a llevar».

Los jóvenes son los que más apuestan por la ropa sostenible y los que están haciendo que este sector crezca año tras año en España: «Las nuevas generaciones ven la moda sostenible y ‘vintage’ con cierta nostalgia, reviven así épocas más felices, como las de sus padres», señala.

Es, en definitiva, «un recurso de estilo que no perjudica tanto al planeta», recalca Mayordomo.