La reproducción de la cerceta pardilla cae debido a la sequía en los humedales

La restauración de los humedales está facilitando la recuperación de la población de cerceta pardilla que, no obstante y debido a la sequía en las zonas de reproducción, sobre todo en el sur peninsular, se ha reducido un 40 % en 2023 en relación a la temporada anterior.

De acuerdo a los datos del grupo de trabajo de la especie facilitados este jueves por el Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico (Miteco), en 2023 se registraron solo 480 pollos, aproximadamente un tercio menos que en 2022, año en el que se contabilizaron 740, lo que significa el freno a la tendencia alcista de los últimos diez años en esta especie de avifauna.

Destacan desde el Ministerio la importancia de la restauración de los humedales (cuyo Día se celebra el próximo 2 de febrero) para la reproducción de la especie, una iniciativa en la que participan las administraciones públicas, la comunidad científica, organizaciones conservacionistas y la sociedad civil.

Los datos se presentaron en la última reunión el grupo de trabajo de la cerceta pardilla (Marmaronetta angustirostris) realizada el 14 de diciembre pasado en el Zoobotánico de Jerez de la Frontera (Cádiz), donde se conoció además que el número de polladas (hembras avistadas en compañía de polluelos) también se redujo, pasando de 115 en 2022 a 75 un año después.

Entre las regiones, Andalucía es la que registró un mayor número de pollos, con 192 ejemplares, y son las marismas del Guadalquivir el humedal que sigue acogiendo la mayor parte de la población reproductora de la especie en esta región, con un 76 % de las parejas, aunque la especie se reprodujo en doce de sus humedales.

Destacan dos humedales del entorno de Doñana, además de las Marismas de Henares (Cádiz) y el Brazo del Este (Sevilla), y, por primera vez, según el Ministerio, se produjo la reproducción en el Paraje Natural de la Desembocadura de Guadalhorce (Málaga), y en esta misma provincia se afianza un pequeño núcleo en Fuente de Piedra.

Le sigue la Comunidad Valenciana, con 173 pollos registrados en cinco localidades distintas donde se reprodujo la especie, como son: el Parque Natural de El Hondo (Alicante), el Paraje Natural Municipal Clot de Galvany (Elche), el Marjal de Almenara (Castellón) y el Parque Natural de la Albufera de Valencia.

En esta comunidad autónoma, gracias a las mejoras practicadas en el humedal El Espigar, en el Parque Natural El Hondo, adquirido por las asociaciones ANSE y SEO/BirdLife en el marco del proyecto LIFE Cerceta Pardilla, se produjo un hito en la reproducción de la especie al haberse registrado por primera vez en muchos años la cría, avistándose al menos cinco hembras distintas acompañadas de 36 pollos.

A diferencia de las dos regiones anteriores, en las Islas Baleares se registraron en 2023 máximos históricos de reproducción, con un total de 14 polladas y 115 pollos en los humedales del entorno de S´Albufera de Mallorca, según una nota de prensa del Miteco.

En Castilla-La Mancha se registró solo una hembra con pollos en el Parque Nacional Tablas de Daimiel, además de otras tres polladas en las instalaciones de cría en cautividad.

En la Comunidad de Madrid también se encontró una puesta en una caja nido instalada en las lagunas de El Porcal, pero no eclosionaron los huevos.

Subrayan desde el Ministerio que además la cría en cautividad permitió la liberación en 2023 de un total de 579 ejemplares en Andalucía, Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha y la Comunidad de Madrid, con el objetivo de reforzar las poblaciones silvestres.

Además, el marcaje de 218 ejemplares, desde 2018, cuando se declaró la situación crítica de la especie, ha permitido identificar las principales causas de mortalidad y buscar soluciones para reducir las amenazas, según el Ministerio.

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