La Unió de Llauradors asegura que el calentamiento global está mermando las cosechas de todos los sectores

La Unió ha asegurado que el cambio climático sigue mermando las cosechas y la cabaña ganadera en la Comunitat Valenciana durante 2023 y la prueba más evidente es el incremento de las indemnizaciones por siniestralidad en los seguros agrarios.

Durante este año, las indemnizaciones han sido superiores a los 95 millones, mientras que en todo 2022 fueron de 61 millones de euros, lo que supone ya un aumento de más del 56 % a falta de un mes todavía para acabar el año.

Según el balance agrario realizado por La Unió, los cultivos más afectados son los cítricos, con más de 45 millones de indemnizaciones; seguidos por el caqui, con cerca de 30 millones; la uva de vinificación, con una cifra cercana a los 8 millones; frutales y cereza, con más de 3 millones; almendro y hortalizas, con 2 millones, y olivar, con 1 millón.

Además, se suman las pérdidas ocasionadas a los sectores ganaderos, tanto por pérdidas en la cabaña como en número de explotaciones agravadas por seguros con normativas poco atractivas, primas elevadas, y no adaptadas a la realidad productiva de la ganadería en la Comunitat.

Las cifras de pérdidas debidas a la meteorología podrían ser aún más alarmantes, ya que, según ha señalado la organización, «las Administraciones no suelen compensar estas pérdidas y confían en exceso en un sistema de seguros agrarios que el Gobierno continúa recortando».

La Unió ha destacado que todos o gran parte de los cultivos han sufrido descensos productivos por diversos motivos este año: los cereales (-64 %); la de uva de vino (-40 % y -60 % en zonas como Utiel-Requena); cítricos (-4 %), y oliva (un 50 % menos de lo normal).

El secretario general de La Unió, Carles Peris, ha afirmado que «sería importante que el Consell, con fondos propios, dé un impulso con ayudas para que los agricultores y ganaderos de la Comunitat Valenciana aguanten esas bajadas productivas y los aumentos de los costes de producción».

Junto a los efectos de la meteorología, la organización agraria destaca la subida de los costes de producción agravada por la guerra de Ucrania una media del 30 %, el crecimiento de las importaciones procedentes de terceros países sin reciprocidad, la amenaza y lucha contra las plagas normalmente importadas, la nueva PAC o la Ley de la Cadena Alimentaria.

La Unió ha asegurado que el cambio de Gobierno en la Generalitat no ha traído nada bueno de momento para los agricultores y ganaderos valencianos, al menos por lo que se refiere al presupuesto para 2024, y acusa al nuevo Ejecutivo de dejar «en la estacada a las primeras de cambio a miles de productores».

También afirma que el recorte del trasvase Tajo-Segura por parte del Gobierno de España «es una muestra clara de insensibilidad política ante una de las zonas que constituye la huerta de Europa, como es el sur de Alicante».

La proliferación de incendios forestales, fuera incluso del periodo estival, es otro de los problemas a los que se enfrenta el sector, según La Unió, que pide mantener e incentivar la actividad agraria en las zonas rurales de interior y ayudas para regenerar las explotaciones.

Otra de las cuestiones que se denuncian desde la organización son la concentración de instalaciones fotovoltaicas en grandes plantas en suelo agrícola o forestal, y la proliferación de algunas especies, como el jabalí o el conejo, así como los daños producidos por los flamencos en las cosechas de arroz.

Algunos éxitos de 2023, según La Unió, son que la empresa pública de la Generalitat que gestiona las parcelas expropiadas a agricultores para la gigafactoría de Volkswagen en Sagunt retirara los recursos y aceptara el precio impuesto por el Jurado Provincial.

También la sentencia del Tribunal Supremo que autoriza a usar el nombre de Cava de Requena al cava valenciano, y el rechazo del Parlamento Europeo a la propuesta de la Comisión del reglamento que pretendía imponer la reducción a la mitad de los productos fitosanitarios para la protección de los cultivos contra enfermedades y plagas.

Para 2024, La Unió estará «muy pendiente de ver cómo afectan los conflictos bélicos en la escalada de los costes de producción», y la afección que tiene el acuerdo sobre la revisión de la Directiva de Emisiones Industriales, que podría expulsar de la producción a miles de granjas avícolas y porcinas de mediano tamaño.

Estará también observante ante la evolución de la conocida como Ley de la restauración de la naturaleza, y pide que de cara a las elecciones europeas, «no se use al sector agrario como herramienta de confrontación política».