La Universidad Miguel Hernández investiga el uso de insectos para diseñar nuevos envases sostenibles

Investigadores de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche estudian el uso del quitosano de insectos para diseñar nuevos envases, tanto biodegradables como reciclables, y lograr que las propiedades de los cosméticos sean más ecológicas.

Durante la ejecución del trabajo se desarrollará la fabricación de quitosano, extrayéndolo de la quitina del insecto. Este método permitirá producir quitosano en un proceso con menor necesidad de disolventes y energía, reduciendo el precio del producto final y haciendo más ecológica su producción, según un comunicado de la UMH.

El proyecto se denomina CHITINMETICS y lo lleva a cabo el grupo de ‘Diseño y Desarrollo de Moléculas Bioactivas (DDMB)’, del Instituto de Investigación, Desarrollo e Innovación en Biotecnología Sanitaria de Elche (IDiBE) de la UMH.

El grupo cuenta con una marcada estructura multidisciplinar en la que se combina la experiencia en biología molecular y celular con pruebas en modelos celulares e in vivo, biofísica, biología computacional, bioestadística e inteligencia artificial (IA).

La investigación aborda la valorización de la biomasa de quitosano de insectos para desarrollar nuevos bioenvases sostenibles, tanto biodegradables como reciclables, y nuevas formulaciones cosméticas de acuerdo con las directrices de la ONU y la CE sobre políticas de desarrollo sostenible.

De esta forma se persiguen dos objetivos principales: el quitosano se incluirá en formulaciones de plástico para diseñar envases de base biológica y será evaluado como ingrediente activo para relleno dérmico, agente humectante y factor solar en protectores solares.

El quitosano se extrae de la quitina, el principal constituyente de las partes duras del cuerpo de algunos invertebrados, como los caparazones de los crustáceos marinos, así como de los insectos.

El estudio, titulado ‘Valorización del chitosano para la producción de plásticos sostenibles para la industria cosmética y para ecologizar las propiedades de los cosméticos (Valorization of chitosan for the production of sustainable plastics for the cosmetic industry and to greening cosmetics properties)’, tiene una duración de tres años (2023 a 2026).

En este periodo se propone convertir la biomasa en valiosos materiales de base biológica con el fin de aumentar la estabilidad y la afinidad de los productos cosméticos con sus correspondientes envases y ofrecer soluciones más sostenibles para esta industria.

El proyecto global tiene un presupuesto de 1.383.869 euros y está formado por un consorcio de tres empresas (Finaderm, Tebrio y PFP termopolímeros), un centro tecnológico (AIMPLAS), un centro público de I+D (ICN2) y la UMH. El trabajo ha sido concedido en el marco de las Ayudas a Proyectos de Colaboración Público-Privada, convocatoria 2022, del Plan Estatal de Investigación Científica, Técnica y de Innovación 2021-2023, dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.