Las Cortes Valencianas piden que el Gobierno no recorte el caudal del trasvase Tajo-Segura

Las Cortes Valencianas han aprobado solicitar al Gobierno que no apruebe «nuevos recortes» del caudal del trasvase Tajo-Segura, y que modifique el real decreto sobre el plan hidrológico del Tajo, que ha supuesto una «reducción drástica» del caudal de ese trasvase.

La iniciativa, presentada por el PP y debatida en la comisión parlamentaria de Medio Ambiente, ha contado con el respaldo de Vox, el voto en contra de Compromís y la abstención del PSPV-PSOE, y en ella las Cortes declaran este trasvase como «esencial» para el desarrollo de la provincia de Alicante e «irrenunciable» para la Comunitat.

El texto ha sido defendido por la diputada del PP María Gómez, quien ha reivindicado la necesidad de defender el trasvase Tajo-Segura y de volver a la situación anterior a 2023, cuando la revisión de los planes hidrológicos «consumó uno de los recortes más letales» para los regantes usuarios de ese trasvase.

Gómez ha criticado que en los últimos cinco años el Gobierno central ha hecho «27 recortes arbitrarios» de una infraestructura «solidaria» entre los españoles que se ha «pagado con creces» en sus cuatro décadas de existencia y en las que el agua que recibe el Segura se devuelve en transacciones económicas e impuestos al resto de España.

El diputado socialista David López, que ha presentado una enmienda para ampliar y matizar la propuesta popular que no ha sido aceptada, ha señalado que con el Gobierno socialista se ha trasvasado de media más agua que con el PP y ha destacado que el Gobierno de Ximo Puig presentó más de 40 recursos en defensa del caudal ecológico.

Ha indicado que «se ha hecho mucho» en defensa de ese trasvase, aunque para el PP «parece que no se ha hecho nada», y ha destacado que el regadío está creciendo en la Vega Baja y de hecho es la única comarca de la Comunitat Valenciana donde ha aumentado, mientras que Orihuela es el municipio con más hectáreas de cítricos.

La diputada de Compromís Paula Espinosa ha acusado al PP de plantear esta propuesta desde «la batalla y la guerra del agua» en una cuestión «tan sensible» y ha considerado que el debate debería ser «más amplio» y tener en cuenta la situación climática y la racionalización y reducción de la superficie de regadíos para aportar soluciones sectoriales.

El diputado de Vox José Muñoz ha mostrado su «sí rotundo» a la iniciativa, porque el agua «no debe ser utilizada como arma política», sino que «es de todos y debe llegar a todos los españoles, adonde más se necesite», y los agricultores de la Vega Baja la precisan «con urgencia».