Las fuertes rachas de viento y el granizo dañan cultivos como el del caqui en la Ribera

La Unió de Llauradors i Ramaders ha señalado que las tormentas que afectaron este jueves a la Comunitat Valenciana, que dejaron vientos superiores a los 140 kilómetros por hora y granizo en algunas localidades, han producido daños en algunos cultivos, especialmente el del caqui.

Carles Peris, secretario general de la Unió, ha asegurado a EFE que la organización agraria todavía tiene que tomarse unos días para poder realizar un balance de daños y cuantificarlos, pero ha adelantado que «hay una extensión importante de afección en la comarca de la Ribera, especialmente por los intensos vientos».

De hecho, se registraron rachas de viento que llegaron a los 143 kilómetros por hora en Alzira, 142 en Carcaixent y Guadassuar, 138 en Alberic, 114 en l’Alcúdia o 113 en Algemesí.

En este sentido, Peris ha destacado que este fenómeno, que se pudo observar en cerca de quince municipios valencianos, ha afectado en gran medida al cultivo del caqui, uno de los frutos más sensibles y que «más evolucionado» estaba por la época del año.

«Ha roto muchas ramas, ha tirado mucho caqui al suelo y donde ha caído piedra lo ha marcado, eso deprecia el fruto comercialmente», ha explicado el secretario general de la Unió, quien ha señalado que los árboles del caqui pesaban mucho por el tamaño del fruto.

Peris también ha mencionado posibles daños y afecciones en otras hortalizas, en zonas donde cayó granizo, y ha subrayado los cítricos, aunque «en menor cuantía», ha valorado.

En cuanto al episodio de calor extremo que se vivió en la Comunitat este miércoles, donde se activó el aviso rojo y algunas temperaturas alcanzaron los 44 grados, Peris ha apuntado que estas máximas comportan afecciones «más generalistas» en los cultivos.

«Las plantas se estresan, cierran los estomas, hay planchado y los tamaños de los frutos siempre se quedan más pequeños», ha mencionado Peris, aunque ha asegurado que eso ocurre desde junio.

«Estaríamos dentro de las mermas y afecciones que tenemos durante todo el verano, donde hay un mayor coste por la frecuencia de riego», ha concluido.