Luis Planas en Renowagro: «Solo es sostenible aquello que es rentable»

Analizar las tecnologías y medidas que puede aplicar en breve plazo el sector agroalimentario español para mantener su liderazgo y seguir avanzando en la rentabilidad económica, social y ambiental es el objetivo del II Encuentro Internacional Renowagro, que acoge València estos días.

Conseguir una agricultura de calidad, que cuide el medio ambiente y genere alimentos saludables y a precios asequibles es el principal reto del sector agroalimentario, que necesita para ello ser también sostenible económicamente, con la ayuda de la investigación científica tanto del sector público como privado.

El encuentro ha sido inaugurado por el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, quien en su primer acto público fuera de Madrid de esta legislatura ha reivindicado la potencia y diversidad del sector agroalimentario español, ya que de dos de cada cien dólares que se comercializan en el ámbito agroalimentario mundial tiene origen en España.

 «Solo es sostenible aquello que es rentable», ha afirmado el ministro, quien se ha comprometido con que la transición hacia una producción más sostenible pueda hacerse en condiciones de rentabilidad, y ha defendido que «un suelo sano» es más productivo y tiene un menor coste tanto económico como ambiental.

Ha alertado de que cada año se pierden 3,9 toneladas de suelo agrícola por hectárea como consecuencia de los procesos vinculados a la producción -por encima de la media europa, que es de 2,5-, por lo que hay que progresar en la captura de carbono, y ha defendido que se involucre a los agricultores en la cuestiones que les afectan.

La piel del planeta

El director de planificación estratégica de Fertinagro Biotech, Sergio Atarés, ha pedido prestar atención al suelo, que es «la piel del planeta», un recurso vivo que hay que nutrir, hidratar y cuidar para que proporcione los beneficios que permitirán producir alimentos saludables, sostenibles y a precios asequibles.

Ha considerado que los suelos pueden ayudar a no seguir despilfarrando la mitad del nitrógeno que usa este sector, que cada año pierde mil millones de euros en eficiencia en el uso del nitrógeno, que acaban en la atmósfera y en los acuíferos, y contribuyen a los gases de efecto invernadero.

«La sostenibilidad no tiene por qué ser más cara, nos hará ser más competitivos a todo el sector», ha dicho Atarés, quien ha reclamado la soberanía tecnológica de los productores para no depender de terceros y ha destacado que en los últimos veinte años se ha multiplicado por cuatro el valor de las exportaciones del sector agroalimentario español, que es el doble de productivo que el resto de la UE.

El papel de la ciencia

El rector de la Universitat Politècnica de València, José Capilla, ha indicado que la sostenibilidad no es un desafío nuevo, pero su magnitud es cada vez más grande, y hay que actuar de la mano de la ciencia para ser más eficientes en el uso de los recursos, consumir menos, contaminar menos y recuperar ecosistemas que se han ido agotando.

Capilla ha reivindicado el papel de las universidades y los centros de investigación, como parte fundamental de la ciencia, la tecnología y la innovación, para trabajar por la sostenibilidad y encontrar soluciones innovadoras para un sector «vital» para la economía y «puntero» como el agroalimentario, que a veces no se aprecia como debería.