Manuel Sala (Ecovidrio): “ Todos los municipios deberían tener ordenanzas que obligasen a la separación en origen”

Los alicantinos depositaron en 2025 un total de 46.220 toneladas de envases de vidrio en los contenedores verdes de Alicante. El resultado está casi en línea con el año anterior, dentro de la caída del consumo estimada en torno al 2%, y supone que la provincia lidere la aportación regional, por delante de las provincias de Valencia (13,9 kg/hab.) y Castellón (12,6 kg/hab.).

Para Manuel Sala, gerente de Ecovidrio en la Comunitat Valenciana, la clave está en la recogida. “Es decir, que en un contexto en el que se estima un descenso del consumo, la provincia de Alicante ha mantenido la recogida en el año 2025. De las tres provincias, la que mejor resultado tiene es la de Alicante, con 22,8 kilos de vidrio por habitante y año, que supone unos 78 envases por persona y es superior a la medida estatal de España, que se sitúa en 20 kilos habitante y año”. Y en la comunidad autónoma estamos en 17,5 kilos habitante y año, unas buenas cifras, dice, en las que influyen múltiples factores: “desde el compromiso de los ayuntamientos, la facilidad para poner más contenedores en calle, la corresponsabilidad para acciones de concienciación y sensibilización, que venimos haciendo también de continuo, y obviamente también los municipios claramente turísticos, que tienen unos datos de recogida bastante destacables”.

El sistema supone que “se recoge con los camiones que pasan por los casi 12.800 contenedores, se lleva a la planta de San Vicente y a la de Caudete, se pasa por báscula y se pesa”. Entre los municipios más recicladores (de más de 5.000 habitantes) de la provincia de Alicante, destacan Teulada, con 83 kg/hab., Jávea, con 61,66 kg/hab., y Benidorm, con 55,49 kg/habitante, que ha incrementado la recogida selectiva un 4,6% respecto al año anterior.

Atribuye este liderazgo de Alicante al compromiso de las administraciones. “Por un lado, en cuanto a mejor dotación de contenedores, que en la provincia de Alicante es bastante buena, con estos 12.800 contenedores. Luego hay también un factor turístico, que supone una mayor generación de vidrio y, por lo tanto, una mayor recogida”.

La hostelería, de hecho, es el mejor aliado. “Apostamos por tener una buena cantidad de contenedores, todo lo posible para que el ciudadano no tenga excusas de que no hay uno cerca, y otro factor muy importante es que más o menos el 50 % de los residuos de envases de un solo uso se generan en la hostelería. Pero todo eso luego hay que recogerlo, y por ejemplo, con la hostelería venimos haciendo campañas de sensibilización y de concienciación, que son visitas a los locales de hostelería, se revisa el parque de contenedores cercanos a cada establecimiento y se les entregan a los bares, restaurantes…, medios, o sea cubos de diferentes tamaños, de 40 litros o de 120 litros, adaptados para que separen el vidrio dentro del local y luego lo puedan llevar al contenedor que tienen cerca”.

En cuanto a la caída bastante generalizada del consumo paralela a este récord de datos, Sala la atribuye a causas como la reducción del consumo y de productos envasados en vidrio. “También parece que se está produciendo un cierto trasvase de materias, refrescos o alimentos que igual antes se envasaban más en vidrio, y ahora están transitando hacia otros materiales como plástico o latas, que no entrarían dentro de lo que es la tasa de recogida y de reciclado de vidrio”.

El vidrio tiene la ventaja de una reciclabilidad del cien por cien, destaca, sin perder las características y las propiedades, infinidad de veces. “Entonces, estas 46.200 toneladas de envases de vidrio van a la planta de tratamiento, de ahí se separan sin usar ni un producto químico y sin usar ni una gota de agua, se quitan los impropios que pueda haber -etiquetas, tapones, tapas, que se hayan podido depositar indebidamente en el contenedor verde, que vienen a ser no más de un 2%-, y luego de aquí se obtiene lo que se llama el vidrio reciclado, que se lleva a los hornos de fusión para volver a ser nuevos envases de vidrio”.

En este sentido, destaca los beneficios ambientales del reciclaje de envases de vidrio en Alicante. “El vidrio al final es arena de sílice, sosa fundida con los óxidos que le pueden dar color, con lo cual lo primero y más importante es que estamos evitando la extracción de todas esas materias primas de la naturaleza. Y también, cuando se funde el vidrio en el horno para generar nuevos envases de vidrio, la temperatura de fusión del vidrio reciclado es menor que la de la arena nueva, la materia virgen prima. Entonces, eso nos posibilita que los hornos tengan un ahorro de energía bastante considerable y también supone una reducción de emisiones de CO2 a la atmósfera. Llevándolo a números concretos, con las 46.200 toneladas de vidrio recicladas el año pasado en la provincia de Alicante se evitó emitir a la atmósfera 26.800 toneladas de CO2, que es el equivalente a lo que emiten unos 12.500 coches durante un año”.

Gracias a su experiencia sobre el terreno y su afán en convertirse en el mejor aliado de la hostelería en el Estado, Ecovidrio también ha avanzado en el objetivo marcado en su estrategia EcoVares de lograr un 76% de establecimientos recicladores a finales de 2025. “Nosotros en Ecovidrio, que somos el único SCRAP que apuesta por la recogida directa de los residuos de envases de vidrio, queremos tener mejor contenerización, más frecuencia de recogida, más acciones directas para la hostelería en estos municipios tan turísticos, como decía, para procurar que no se pierda ni un solo kilo de vidrio que se pone en el mercado; en ningún municipio, pero en los municipios tan densamente poblados en determinados meses del año, hay que hacer un sobresfuerzo para recoger todo el vidrio posible”.

Y en este sentido es crucial el papel y la corresponsabilidad de las administraciones públicas, y ahí, incide, es un factor muy importante el tema de las ordenanzas municipales. “En teoría, deberían tener todos los municipios ordenanzas municipales que incluyesen la obligación de la separación en origen y el reciclado de todas las fracciones, entre ellas los envases de vidrio de un solo uso. Y luego está, si tenemos ordenanza, el vigilar y hacer cumplir estas ordenanzas, tanto para hosteleros, como a nivel de ciudadanos. Cada uno de nosotros, en nuestra casa, también estamos obligados a separar los envases de vidrio y a depositarlos en los contenedores verdes o en el sistema de recogida que haya establecido nuestro municipio”. Recuerda que hay muchos ayuntamientos que ya tienen estas ordenanzas. “Por ejemplo, el Ayuntamiento de Alicante aprobó recientemente la ordenanza en la que ya contemplan esa obligación de separar, que además es la que establece tanto la directiva comunitaria como la ley estatal de residuos”. Y añade: “Es llevar al ordenamiento jurídico municipal lo que la legislación establece. Otra cosa ya es los mecanismos de control y de inspección que puedan hacer. Eso ya es un tema de competencia municipal”.

Y aunque estamos lejos de países como Suecia o Centroeuropa, que sí que tienen unos datos de recogida y de reciclado de envases de vidrio bastante altos, opina Sala que “es verdad que hay países que están un poco mejor que España, pero ese es el objetivo”. En España, con los datos del año 2025, ya más de siete de cada diez envases de vidrio se están reciclando correctamente. “Estamos en el 72,3%. Son unos datos relativamente buenos, es un notable alto. Por lo menos sí que podemos decir que ya hemos alcanzado la tasa de reciclado que nos marcaba la Unión Europea y el Real Decreto de Envases y Residuos de Envases, y eso fue en el año 2024. El camino es bueno, pero hay que seguir trabajando cada día en los objetivos”.

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