María Cano (Canussa): “La moda sostenible no es una tendencia pasajera, es una necesidad”

Canussa es una marca valenciana de moda sostenible y ética, fundada por María Cano en 2017. Especializada en accesorios como bolsos, mochilas y carteras, combina diseño minimalista y funcional con materiales innovadores y reciclados. 

Ubicada en la Calle Orihuela, el piso en el que están instalados María Cano, su fundadora y CEO, la diseñadora,  Elena Iparraguirre y la CMO, Irene Aracil, se ha convertido como un gran laboratorio de ideas además de un taller donde desarrollan sus prototipos y un gran despacho con sus áreas bien organizadas, pero donde se funciona como un todo en pos del diseño y la moda sostenible. 

Su filosofía se centra en ofrecer productos duraderos y responsables con el medio ambiente, apostando por la producción local y colaborando con artesanos españoles. Canussa ha ganado reconocimiento internacional, siendo especialmente popular en mercados como Japón, Corea y Estados Unidos, destacando por su compromiso con la sostenibilidad y la calidad.

Quedamos con María Cano el viernes, poco antes de comer, en Canussa. Nos recibe con una gran sonrisa dibujada en su rostro,  y con gran naturalidad nos presenta a su maravilloso equipo. 

Recorremos el pequeño, pero acogedor piso donde Canussa se localiza  y  nos muestra las estancias donde desarrollan su trabajo. Desde los despachos, al almacén donde se encuentran algunos bolsos y complementos ya fabricados, y por supuesto la habitación donde Elena Iparraguirre plasma sus diseños, crea los patrones e investiga con los materiales reciclados para crear sus bolsos, sus carteras, los complementos que tanta fama están dando a Canussa.

Poco después nos sentamos, y pese a ser una mujer emprendedora y trabajadora, tiene un halo de timidez, sensibilidad, y mucha verdad en todo lo que hace y dice. Su estilo de vida es su forma de vivir y viceversa. Transmite mucha honestidad y pasión por su trabajo. Nos ponemos a charlar. Arrancamos…

En primer lugar, enhorabuena por el proyecto. Canussa llama mucho la atención por unir moda y sostenibilidad, transformando residuos en complementos de diseño. Esto debe requerir muchísimo trabajo, creatividad y análisis, ¿verdad?

¡Muchas gracias! Sí, la verdad es que combinar moda con reciclaje es un desafío constante. Desde que comenzamos en 2017, han sido años de aprendizaje continuo. Este 2025 cumplimos 8 años, y puedo decir que cada paso ha valido la pena. Hemos tenido que trabajar mucho en el desarrollo de materiales innovadores que sean funcionales y sostenibles al mismo tiempo. Además, nuestro objetivo siempre ha sido ofrecer complementos de calidad que no solo sean respetuosos con el medio ambiente, sino también duraderos y atractivos para un público exigente.

El proceso lleva mucho tiempo. Por ejemplo, probar materiales nuevos y asegurarnos de que cumplen con nuestros estándares puede ser un reto, y no siempre sale bien a la primera. Pero creo que lo más bonito de este camino es esa mezcla de innovación y responsabilidad. Cada bolso o cartera que fabricamos cuenta una historia, no solo de sostenibilidad, sino también de diseño, artesanía y compromiso.

¿Cómo empezaste? ¿Recuerdas cómo fue la primera producción?

Sí, claro. Todo comenzó con una tirada inicial de 100 bolsos. En ese momento, nuestro objetivo era venderlos online y, sobre todo, en tiendas especializadas en moda sostenible. Sin embargo, nos encontramos con muchos retos, especialmente porque cuando llegó la pandemia, el 90% de estas tiendas cerraron o redujeron su actividad. Esto nos obligó a diversificar nuestra estrategia y a dirigirnos a un público más amplio, más allá del nicho de moda sostenible.

Aunque empezamos de forma modesta, hoy hemos crecido muchísimo. Este año, por ejemplo, esperamos producir unas 10.000 unidades, aunque este número varía porque también realizamos regalos corporativos personalizados para empresas. Es increíble pensar cómo hemos pasado de esos 100 bolsos iniciales a convertirnos en una marca con presencia internacional.

¿En qué mercados estáis presentes actualmente? ¿Dónde tenéis mayor demanda?

Nuestros mercados principales están fuera de España. Aunque somos una marca valenciana, el 90% de nuestras ventas provienen del extranjero. Estados Unidos, Japón y Corea del Sur son, ahora mismo, los tres mercados más importantes para nosotros. La verdad es que en estos países existe una mayor concienciación sobre la sostenibilidad, y el público valora mucho los productos bien hechos, duraderos y con un impacto positivo.

En España también tenemos clientes, pero todavía falta un cambio cultural más profundo para valorar este tipo de productos. En muchos casos, aquí se prioriza el precio frente a la calidad y la sostenibilidad, aunque poco a poco esto está cambiando.

¿Cómo recuerdas el desarrollo de tu primer prototipo?

¡Fue toda una experiencia! Nuestro primer prototipo fue una cartera-bolso diseñada tanto para hombres como para mujeres. La idea era crear algo bonito, práctico y funcional, que sirviera, por ejemplo, para llevar un ordenador de forma cómoda. El proceso fue largo y complicado: tardamos unos seis meses en terminarlo, y en ese momento me parecía una eternidad.

Al no tener formación en diseño de moda, tuve que buscar apoyo externo. Yo estudié ingeniería informática y mi experiencia profesional estaba en el mundo del marketing, por lo que no tenía ni idea de cómo diseñar un bolso. Hice un curso intensivo de tres semanas en Ubrique para aprender lo básico, pero fue gracias al trabajo con expertos y artesanos que logramos desarrollar un producto que realmente reflejara nuestra visión.

¿Qué te llevó a dar ese salto de la ingeniería informática y el marketing a emprender en el mundo de la moda?

Siempre he tenido espíritu emprendedor. Antes de fundar Canussa, trabajaba en el departamento de marketing de una gran corporación japonesa. Era un trabajo estable y bien remunerado, pero sentía que no estaba aportando un valor real a la sociedad. Quería crear un proyecto que tuviera un impacto positivo, algo que me permitiera contribuir a un cambio real.

Además, siendo valenciana, soy muy consciente de la riqueza artesanal que tenemos en España, especialmente en la Comunidad Valenciana. Contamos con algunos de los mejores artesanos del cuero del mundo, pero a menudo no valoramos lo suficiente nuestra propia industria. Al vivir fuera de España, me di cuenta de que muchas veces las marcas españolas no se posicionan como deberían en el mercado internacional, y eso también me motivó a crear una marca que reflejara nuestra calidad y creatividad.

¿Qué le dirías a los consumidores que todavía dudan sobre apostar por productos sostenibles?

Les diría que la moda sostenible no es una tendencia pasajera, es una necesidad. Comprar un producto sostenible no significa solo que sea ecológico o reciclado, sino que es un producto de calidad, hecho para durar. Aunque pueda tener un precio más elevado, a largo plazo es una inversión mucho más inteligente y ética.

Entiendo que el cambio no es fácil, pero cada vez más consumidores están dispuestos a pagar ese extra por productos que respetan el medio ambiente y las condiciones laborales de quienes los fabrican. Mi consejo sería mirar más allá del precio inicial y valorar aspectos como el origen de los materiales, el proceso de fabricación y el impacto que tiene ese producto en el mundo.

Por último, ¿Cuál es tu visión de futuro para Canussa? ¿Cómo ves la marca en los próximos años?

Nuestro objetivo es seguir creciendo internacionalmente y consolidarnos en los mercados donde ya estamos presentes, como Estados Unidos, Japón y Corea. Además, queremos seguir innovando en el desarrollo de materiales sostenibles y explorando nuevas formas de hacer moda respetuosa con el planeta.

También me gustaría que Canussa sirviera como ejemplo de que es posible combinar artesanía, sostenibilidad e innovación. Espero que en el futuro podamos seguir inspirando a otros emprendedores y consumidores a apostar por un modelo de consumo más responsable y consciente.

Artículo de Francisco Estellés.

InfoSOS, por un mundo sostenible.