
Miguel Chavarría Díaz afronta su tercer mandato al frente de la alcaldía de Alboraya tras las elecciones de 2015, 2019 y 2023. A su experiencia como primer minícipe se suma su formación profesional como licenciado en Ciencias Físicas por la Universitat de València (1975), especialista en Radiofísica Hospitalaria por el Ministerio de Sanidad (2001) y Doctor en Física desde 2005.
Sobre el estado medioambiental del municipio asegura que «si lo consideramos desde el punto de vista de nuestra adhesión al Pacto de los Alcaldes por el Clima y la Energía, la situación del municipio de Alboraya, es mejor actualmente respecto a los años de referencia 2010 y 2015, pero aún nos queda un largo camino que recorrer hasta la neutralidad climática».
Por este motivo relata las actuaciones que «hemos puesto en marcha o estamos en ello» como el «fomento de la movilidad sostenible mejorando el sistema de carriles bici, poniendo a disposición de los vecinos un sistema de bicicletas de alquiler, aparcabicicletas seguros, facilitando así el uso de medios de transporte más respetuosos con el medio ambiente; el fomento de la separación de residuos, elaborando un nuevo pliego de recogida de RSU que mejore el sistema de recogida para alcanzar los objetivos de reciclado que marca el Plan Integral de Residuos y reducir así las toneladas de rechazo que llegan a vertedero; disminuir las emisiones de CO2 reduciendo el consumo de energía eléctrica y combustibles fósiles, con instalaciones fotovoltaicas para el autoconsumo, compra de energía verde, sustituciones de luminarias en el alumbrado público, renovación de flota de vehículos por eléctricos; la mejora de los sistemas de riego de diversas zonas verdes, con automatización de las mismas para reducir el consumo de agua, incremento de la diversidad de especies, y aumento de la superficie plantada para minorar el efecto isla de calor; el asesoramiento a los vecinos en materia de eficiencia energética y de las ayudas disponibles, así como bonificaciones en IBI e IVTM; y finalmente, la sensibilización vecinal en materia de economía circular, eficiencia energética, ahorro de agua, la resiliencia frente al cambio climático.
Los objetivos a medio y a largo plazo del Ayuntamiento de Alboraya son «disponer de un plan estratégico alineado con la Agenda Urbana Española y con los ODS de la Agenda 2030. Nuestra estrategia de ciudad, definida junto con la participación ciudadana, sirve como hoja de ruta para conseguir que nuestro municipio sea más habitable, justo, inclusivo, saludable, inteligente y sostenible».
Chavarría percibe una mayor implicación de los vecinos de Alboraya en estas cuestiones. «Sí. No cesan las peticiones de licencias para poner placas solares, las consultas sobre los puntos de recarga de vehículos eléctricos y el reciclado, por citar algunos ejemplos. Estamos notando un incremento sustancial, especialmente con el incremento de zonas para cargar el vehículo que hemos llevado a cabo».
Entre las condiciones geográficas de la ciudad destaca que «nuestra mayor particularidad es nuestro territorio, la riqueza agrícola del entorno, la proximidad de un enclave como es el Barranco del Carraixet, nuestro corredor que conecta el paisaje verde de la huerta con el azul del mar, que ofrece refugio a distintas especies de aves y un lugar para el esparcimiento y práctica de ejercicio saludable a los vecinos».
Artículo de Richard Escriche.
InfoSOS, por un mundo sostenible.




