
La alfarería La Navà continúa una tradición artesanal que arrancó en el ya lejano 1754. Los hermanos Luis y Pau Vicedo Mollà custodian una tradición que se cuece en un horno moruno para transformar un pedazo de barro en un objeto cotidiano que rezuma una destreza casi perdida. Representan la octava generación en el oficio de moldear delicados jarrones, refrescantes botijos o cualquier diseño que se les ocurra. Mientras que Luis es quien posee las manos del artista, Pau es quién dirige la parte comercial de la empresa.
La alfarería La Navà tiene una amplia tradición por lo que reúne dos mundos aparentemente opuestos como la tradición y la modernidad: “A nosotros el afán por redescubrir constantemente el oficio probando cosas nuevas nos viene heredado de nuestro padre: la curiosidad innata y la osadía de imaginar que todo es posible. Él comenzó con la reinterpretación de nuestros botijos tradicionales y nosotros, sobre esa base hemos dado completamente la vuelta al catálogo del taller. La tradición es ese lugar confortable al que te apetece volver para estar tranquilo, como la casa de los abuelos. He de confesar que a pesar de beber de las raíces tradicionales, nos sentimos más cómodos explorando con formas y arcillas que no dominamos”, explica Pau.
Elaboración sostenible
La firma residente en Agost sigue la tradición mediterránea y se realiza de forma artesanal, sin compuestos gaseosos ni disolventes, destacando por ser muy cuidadosa con el medioambiente. “La sostenibilidad suele caminar de la mano de la artesanía, no solo de la cerámica en particular. Hoy encontramos cierto perfil de cliente que busca conocer el proceso, la trazabilidad y la historia que hay detrás de cada creación. En los últimos tiempos ha habido un redescubrimiento de la alfarería. Ahora que prácticamente la cerámica tradicional hecha a mano está en vías de extinción parece que socialmente se tiene en mayor consideración el trabajo de los artesanos. Supongo que nadie se fijaría en el lince ibérico si hubiesen tantos como conejos. La escasez es un factor de valor añadido”, describe.
Para Pau es importante cómo se minimiza el consumo de recursos naturales no renovables (como el agua) y se potencia el uso de recursos renovables o se reduce la generación de residuos. “Nuestro caso concreto con el agua es bastante particular. Nosotros pasamos de elaborar nuestra arcilla en balsas de decantación, en las que el agua sobrante del proceso se evaporaba al sol, a un sistema de filtro prensa, que nos ayuda a reutilizar más del 80% del agua que se usa para fabricar la arcilla. Esto nos permite que, a pesar de estar en una zona árida con escasas precipitaciones, podamos fabricar nuestra arcilla solamente con agua que almacenamos de la lluvia. La optimización de procesos es importante para la sostenibilidad”.
El botijo siempre ha sido un fiel acompañante en los cálidos veranos. Se trata de un objeto tan sencillo como efectivo para mantener el agua fresca. “Las cualidades de esta pieza son indiscutibles. Si bien es verdad que el cliente de botijo más tradicional está en declive, estamos ayudando a las nuevas generaciones a redescubrir esta pieza. El restyling de las antiguas formas nos ha ayudado a acercar a un público más joven y urbano la cultura que rodea a esta pieza tan icónica de la cultura española”.
La Navà además de jarrones y elementos de iluminación, también realiza talleres e incluso bebederos para mascotas. Este proceso de innovación y adaptación a los nuevos tiempos es necesario para seguir en la brecha. “Creo que la innovación es la base fundamental sobre la que vamos guiando nuestros pasos. Aunque suene tópico, el renovarse o morir es una frase de una certeza absoluta. Puede que exista un pequeño nicho en el que pueda recrearse en la nostalgia y el costumbrismo, pero el futuro y el presente están en la innovación. Hay que adaptarse constantemente al mercado y a los nuevos gustos, sin olvidar tu propia identidad. Supongo que a veces, para buscar tu propio camino, ya sea en los negocios o en la vida, se debe tener cierto grado de testarudez, determinación y poca aversión al riesgo. Al final, las decisiones que tomas en tu negocio reflejan bastante tus valores personales”, indica Pau en una demostración de que la modernidad también sabe mirar y aprender del pasado.
Artículo de Richard Escriche.
InfoSOS, por un mundo sostenible.




